El antiguo bastión del socialismo andaluz ya no lo es y confirma el vuelco hacia el PP que ya inició hace cuatro años al tiempo que despunta la izquierda antisanchista Leer El antiguo bastión del socialismo andaluz ya no lo es y confirma el vuelco hacia el PP que ya inició hace cuatro años al tiempo que despunta la izquierda antisanchista Leer
Junto a la estación de ferrocarril de Dos Hermanas, en la Plaza del Arenal, está la cafetería que suele frecuentar el antiguo alcalde -lo fue durante 39 años-, el socialista Francisco Toscano. En enero de 2022, unos meses antes de las elecciones autonómicas que dieron a Juanma Moreno la mayoría absolutísima que no ha podido reeditar en 2026, renunció y se jubiló, dejando en su lugar a su lugarteniente de toda la vida, a Francisco Rodríguez, que no por casualidad es hoy secretario de Organización del PSOE andaluz.
Es lunes de resaca electoral y Toscano hace días que no se deja ver por la terraza de este bar frecuentado, al filo del mediodía, por mujeres y jubilados. Si estuviese, probablemente no estaría cómodo escuchando a Javier Rivera, de 62 años, que proclama, mientras se le enfría el café en vaso que ha pedido, que «el clientelismo se ha acabado aquí», identificando clientelismo con el predominio político socialista en Dos Hermanas que ha sido incontestable en la historia democrática reciente de España.
A su lado, Daniel, autónomo, explica que este domingo no votó al PSOE, a pesar de que en su familia hay una larga tradición de voto socialista. Se lamenta de que aquel partido que miraba por los trabajadores «hoy mira poquito» por ellos.
Javier y Daniel no son una muestra estadísticamente representativa y fiable de Dos Hermanas, pero sí definen con sus palabras el vuelco que ha experimentado este municipio en apenas unos años.
Hace cuatro años, en las elecciones autonómicas de 2022, el Partido Popular ganó por primera vez aquí a un PSOE que presumía de ser invencible. Este domingo se confirmó que no fue un espejismo. La lista popular se llevó el 36,73% de los votos frente al 22,52% que logró el PSOE. Ambos cayeron respecto a 2022, pero la distancia es mayor.
Los resultados de las urnas de este 17-M en Dos Hermanas trascienden el ámbito puramente local y tienen un simbolismo muy especial. No solo se trata de que un histórico feudo socialista haya caído del lado del PP. Dos Hermanas es considerada como la cuna política de Pedro Sánchez, aquí le dieron cobijo Toscano y los suyos cuando fue defenestrado en 2017 y aquí empezó su carrera de vuelta a la Secretaría General en aquellas primarias en las que venció a Susana Díaz. Siempre Dos Hermanas y siempre de la mano de Francisco Toscano.
«Hay desencanto del sanchismo», dice Manuel Varela, que fue concejal con el PP entre 2007 y 2011 y cabeza de cartel de Ciudadanos en 2015. Abogado en ejercicio, hace tiempo que dejó la primera línea, pero se mantiene muy atento a la vida política de su ciudad y cree que si durante un tiempo fue una isla donde el socialismo resistía fuerte, ha dejado de serlo ya para seguir una tendencia «igual que en el resto de Andalucía». El líder del PP-A, añade, tiene «buen cartel» y Toscano -otra vez Toscano- ya no esta para mantener fuerte la marca del PSOE como hizo durante décadas.
A esto se suma el enfado y el desencanto del que habla Matías, que tiene una visión privilegiada del día a día de Dos Hermanas desde su quiosco de cupones frente al Ayuntamiento. Este domingo, dice abiertamente, votó por el PSOE de María Jesús Montero, pero lo hizo porque dejó a un lado su «cabreo».
Si no lo hubiese hecho, afirma muy serio, habría escogido la papeleta de Vox. Al fin y al cabo, argumenta, «la política es lo que es» y votar, aunque «no sirve para nada, es una obligación para tener derechos».
Nada de lo que ha sucedido este domingo en Dos Hermanas ha sorprendido a Toscano en su retiro político. No está hoy en el bar de siempre, al lado de la estación de trenes, porque tiene cita con el veterinario -«ocupaciones de jubilado», dice- pero no parece demasiado preocupado. Más que una reacción frente al sanchismo y frente a Pedro Sánchez, opina que sus vecinos han votado en estas autonómicas por el perfil «equilibrado y moderado» de Juanma Moreno y eso explica que «no haya tenido apenas desgaste».
Tampoco le preocupa lo que pueda pasar el año que viene en las elecciones generales. «La gente vota de forma distinta», afirma, al tiempo que pronostica que «a Pedro Sánchez le va a votar mucha más gente» de la que ha votado en esta ocasión por María Jesús Montero.
Daba igual, hace hincapié, el candidato que hubiese puesto el PSOE de cabeza de cartel. «No importa quien se hubiese presentado, si Montero, Juan Espadas o Susana Díaz» porque la victoria del PP, en Dos Hermanas como en el resto de Andalucía, estaba cantada y era irreversible, aunque finalmente haya sido una victoria insuficiente, sin mayoría absoluta y le haya echado a los brazos de Vox.
Sea como sea, no ha pasado desapercibido el detalle, no menor, de que Pedro Sánchez no haya pisado Dos Hermanas, a pesar de que ha tenido un protagonismo notable en la campaña, con hasta seis actos desde el inicio de la precampaña.
Estaba previsto que acudiese a su ciudad talismán -que, además, es la más poblada que el PSOE gobierna en toda Andalucía- para el cierre de campaña, pero al final cambiaron de ubicación y el mitin tuvo lugar en el Palacio de Congresos de Sevilla. La versión oficial es que el pabellón escogido en la localidad nazarena estaba ocupado por los carnavales…
En las elecciones autonómicas del 17 de mayo la sorpresa en Dos Hermanas, más que la victoria del Partido Popular (que ya ocurrió en 2022) ha sido el resultado de Adelante Andalucía, que ha duplicado sus apoyos con respecto a hace cuatro años y que, sobre todo, ha dado el sorpasso a Vox, hasta ahora tercera fuerza política. Fran Domínguez, un activista vecinal, es la cara de Adelante aquí y ha dado la campanada.
Con todo, Dos Hermanas no es una excepción. Como también sucedió en 2022, todo el antiguo cinturón rojo sevillano, desde San Juan de Aznalfarache a Alcalá de Guadaíra han vuelto a decantarse por el PP, lo mismo que en Camas o Utrera.
La gran excepción, la aldea gala que resistió en 2022 y ha vuelto a resistir en 2026 es La Rinconada, que gobierna el secretario general del PSOE de Sevilla, Javier Fernández. Allí los socialistas han bajado seis puntos, pero se mantienen como primera fuerza política, motivos más que suficientes para empezar a considerar que La Rinconada es ya el último gran bastión socialista en Sevilla.
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