El nuevo modelo de financiación autonómica diseñado por el Gobierno y que Hacienda ha ido planteando durante las últimas semanas a las comunidades no implica solo una redistribución y aumento de los recursos económicos que nutren la caja común del sistema, sino una profunda reingeniería técnica que introduce un mecanismo de armonización fiscal entre territorios por la puerta de atrás. En la práctica, esa novedad representa un poderoso desincentivo a las rebajas de impuestos por parte de las comunidades.
La propuesta de Hacienda aumenta los parámetros que sirven para calcular cuánto aportan las comunidades a la caja común, lo que desincentiva las bonificaciones
El nuevo modelo de financiación autonómica diseñado por el Gobierno y que Hacienda ha ido planteando durante las últimas semanas a las comunidades no implica solo una redistribución y aumento de los recursos económicos que nutren la caja común del sistema, sino una profunda reingeniería técnica que introduce un mecanismo de armonización fiscal entre territorios por la puerta de atrás. En la práctica, esa novedad representa un poderoso desincentivo a las rebajas de impuestos por parte de las comunidades.
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