Mientras termina de decidir si se presenta a las elecciones a la presidencia del Real Madrid, de algún modo Enrique Riquelme ha generado con sus dudas el primer pequeño efecto colateral en el club que un día le gustaría regentar. La incertidumbre que mantiene sobre sus intenciones ha dejado también de manera provisional en la indefinición los últimos pasos de la operación para que José Mourinho regrese al banquillo del Bernabéu 13 años después de su salida en 2013. El portugués, el favorito del actual presidente, Florentino Pérez, contó el sábado que pensaba que estos serían los días decisivos: “Creo que habrá contactos conmigo la próxima semana [por esta], porque la próxima semana debo decidir mi futuro”. Y podría ser, pero en parte depende de Riquelme.
La posibilidad de que Enrique Riquelme compita con Florentino Pérez por la presidencia del club y que haya votaciones podría retrasar el relevo en el banquillo hasta el 9 de junio
Mientras termina de decidir si se presenta a las elecciones a la presidencia del Real Madrid, de algún modo Enrique Riquelme ha generado cayeron sus dudas el primer pequeño efecto colateral en el club que un día le gustaría regentar. La incertidumbre que mantiene sobre sus intenciones ha dejado también de manera provisional en la indefinición los últimos pasos de la operación para que José Mourinho regrese al banquillo del Bernabéu 13 años después de su salida en 2013. El portugués, el favorito del actual presidente, Florentino Pérez, contó el sábado que pensaba que estos serían los días decisivos: “Creo que habrá contactos conmigo la próxima semana [por esta], porque la próxima semana debo decidir mi futuro”. Y podría ser, pero en parte depende de Riquelme.
El proceso electoral abierto la semana pasada por el presidente del club contempla un plazo de presentación de candidaturas que vence este sábado, 23 de mayo, aunque la junta electoral debería conocer ya el jueves 21 las intenciones del empresario, según las normas publicadas en el apartado de la web oficial destinado a los socios: “Los candidatos que vayan a presentar su candidatura deberán notificarlo a la propia junta electoral con cuarenta y ocho horas (48) de antelación”. Si ese día Riquelme no hubiera movido ficha, dejaría vía libre a los planes del club, que consisten en ejecutar la sustitución de Arbeloa una vez haya terminado la Liga. El Madrid juega su último partido precisamente el sábado 23 contra el Athletic en el Bernabéu (21.00, Movistar).
Sin embargo, si el empresario se decide a concurrir, el calendario se alteraría, según fuentes conocedoras de los planes de la directiva. Pese a que los estatutos establecen que Florentino Pérez seguiría “en el pleno ejercicio de sus funciones hasta la toma de posesión del [nuevo] presidente”, se decantarían por posponer el relevo en el banquillo hasta que se resolvieran los comicios.
En el caso de que fueran necesarias las votaciones, los plazos variarían. La fecha de las elecciones se fija el día siguiente hábil después de proclamar la última candidatura. Eso se traduce en que si se presentara una el 23, cuando hay plazo hasta medianoche, la junta la validaría el 24 y el lunes 25 escogería el día para colocar las urnas, que debe ser uno de los 15 siguientes. Es decir, el último en el que podrían celebrarse es el martes 9 de junio, aunque lo habitual es que se lleven a cabo en fin de semana. Se puede votar entre las 9.00 y las 20.00. Esa misma noche podría proclamarse el nuevo presidente.
José Mourinho pensaba que su futuro se definiría antes. El sábado, después de su victoria contra el Estoril (1-3) en el último partido de la temporada del Benfica, el técnico portugués confirmó los contactos con su antiguo club: “Es verdad que yo no he hablado con el presidente Florentino. Es verdad que no he hablado con nadie de la estructura del Real Madrid. Todo eso es verdad. Pero ninguno de nosotros es estúpido. Obviamente, entre el club y George [Jorge Mendes, su agente] hay contactos”.
El entrenador fue muy insistente en su rueda de prensa. Repitió los detalles en tres idiomas: portugués, español e inglés. “Tengo una propuesta del Benfica. No tengo una propuesta del Real Madrid. También digo que no podemos ocultar que hay algo”.
Mourinho tiene contrato con el Benfica hasta 2027, y el club le presentó hace unos días una oferta para ampliarlo. Pero el técnico ha contado varias veces que, aunque Mendes le ha adelantado que es muy buena, él no ha querido verla, porque esta es la semana en la que tiene previsto decidir el siguiente paso de su carrera. “En este momento, tengo una ventana de decisión”.
El actual contrato del portugués contiene una cláusula de salida por valor de unos 6 millones de euros que puede activarse durante los diez días posteriores al final de la temporada, según ha informado The Athletic.
El Madrid lleva meses estudiando candidatos al banquillo. Al menos desde que en diciembre del año pasado empezó a cristalizar en algunos sectores de la directiva la decisión de sustituir a Xabi Alonso, contratado solo seis meses antes. Una de las primeras opciones de Florentino Pérez fue recurrir a Zinedine Zidane, que le había ayudado antes en dos situaciones comprometidas anteriores. Pero el francés se refirió a un compromiso con la federación de su país para sustituir a Didier Deschamps como seleccionador después del Mundial de este verano.
Optó entonces por Álvaro Arbeloa, mientras en los despachos seguían considerando nombres. Se volvió a pensar en el entrenador del Milan, Massimiliano Allegri, un nombre que ha aparecido de manera recurrente en los momentos de relevo en el banquillo del Bernabéu. Y también se estudiaron, por ejemplo, las opciones de Deschamps y Pochettino. Sin embargo, estos dos últimos tienen el verano comprometido con sus selecciones, Francia y EE UU, y el Madrid prefería poner en marcha su nuevo proyecto sin esperar a que termine el Mundial, cuya final está programada el 19 de julio en Nueva Jersey.
Así fue ganando peso la opción de Mourinho. Aún valoran de manera muy positiva su trabajo en su anterior etapa, como resumió Pérez en una entrevista televisiva el miércoles pasado: “Nos elevó la competitividad y a partir de ahí ganamos seis Copas de Europa en diez años”. Según fuentes conocedoras de las discusiones internas, creen que su perfil reúne atributos adecuados para el momento actual del equipo.
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