Javier Cañizares aprendió de la peor manera posible que la vida laboral no tiene por qué ser lo más importante a la hora de contratar a una persona. Cuando seleccionó al personal para una cadena de clínicas de estética que había puesto en marcha, se centró en la experiencia que tenían más que en el conjunto de sus habilidades y la cosa no salió del todo bien. “Desgraciadamente tuve que despedir a más gente de la que me hubiese gustado”, recuerda. “Y me di cuenta de que es uno de los grandes males de hoy: encasillar a la gente por su experiencia pasada y no tanto por lo que puedan aportar”. Hirint, una plataforma tecnológica de evaluación de competencias profesionales basada en ciencias del comportamiento, nació en 2019 para intentar evitar que otros cometiesen el mismo error.
Hirint ofrece soluciones de evaluación de competencias y factura más de un millón de euros
Javier Cañizares aprendió de la peor manera posible que la vida laboral no tiene por qué ser lo más importante a la hora de contratar a una persona. Cuando seleccionó al personal para una cadena de clínicas de estética que había puesto en marcha, se centró en la experiencia que tenían más que en el conjunto de sus habilidades y la cosa no salió del todo bien. “Desgraciadamente tuve que despedir a más gente de la que me hubiese gustado”, recuerda. “Y me di cuenta de que es uno de los grandes males de hoy: encasillar a la gente por su experiencia pasada y no tanto por lo que puedan aportar”. Hirint, una plataforma tecnológica de evaluación de competencias profesionales basada en ciencias del comportamiento, nació en 2019 para intentar evitar que otros cometiesen el mismo error.
En esta nueva compañía, Cañizares aunó su experiencia anterior como reclutador de talento, sector en el que había identificado ciertas ineficiencias, y la pasión que había desarrollado por el software en otra etapa de su carrera. Aunque la constituyó oficialmente en 2019, comenzó a ganar tracción, pandemia mediante, en 2021, cuando presentó su producto. Hirint arrancó con los recursos propios de su fundador, al que posteriormente se unieron otros inversores.
Hasta mediados de ese mismo año, cuenta Cañizares, se enfocaron en los mercados de España y América Latina. “Y ahí empezamos a crecer”, cuenta. “A día de hoy hemos hecho más de tres millones de evaluaciones y tenemos 400 clientes en más de 20 países”, añade este granadino de 35 años. El 65% de su negocio está en España y trabajan con empresas como Infojobs, en cuya plataforma están integrados, Manpower, KPMG o La Casa de las Carcasas.
En Hirint parten de la premisa de que la vida laboral y el currículo ofrecen una información valiosa y necesaria sobre el candidato, pero incompleta. Las empresas valoran cada vez más las habilidades blandas, como las capacidades de comunicación o trabajo en equipo, y su propuesta va encaminada a medir este tipo de competencias, así como otras aptitudes como los idiomas. “Nosotros les facilitamos información competencial”, expone Cañizares. “Y, en boca de muchos reclutadores, gracias a nuestros informes y a nuestras pruebas están contratando candidatos que antes no hubiesen pensado, porque les ayudamos a abrir las posibilidades de quién puede encajar o quién no”.
Dos de los puntos fuertes de Hirint es la optimización del tiempo y la sencillez. Las pruebas a las que se someten los postulantes, por ejemplo, duran de cinco a siete minutos. “Esto nos permite tener una tasa de respuestas altísima”, apunta Cañizares. Después, la plataforma genera un informe sencillo con los resultados. “En el mundo de los assessment (evaluaciones) tradicionales yo veía dos ineficiencias que no entendía”, dice el también director ejecutivo. Para Cañizares no tenía sentido que siguiesen siendo tan caros y tan complejos. “Trabajamos en poder hacer accesible, con precios económicos, el acceso a las pruebas psicológicas y de habilidades, que pueden ser de conocimientos también, y que no fuese necesario certificarse, que cualquier persona pudiese entender los informes”, relata.
Hirint funciona mediante suscripción, que varía según el número de evaluaciones por año. “Y luego dentro de ese modelo tenemos diferentes paquetes”, apunta Cañizares. “El Discover, que incluye una serie de pruebas; el Grow, que incluye pruebas adicionales, y el Scale, que incluye todas las pruebas y las nuevas de inteligencia artificial: videoentrevista con IA, inglés con inteligencia artificial, donde evaluamos el nivel de speaking (expresión oral) del candidato, etcetera”. El año pasado, la compañía facturó más de un millón de euros y aún no es rentable.
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