La cofradía de Santa Águeda de Tiedra, documentada en este pueblo de Valladolid de 275 habitantes desde mediados del siglo XVII, ha modernizado sus estatutos: las mujeres que forman parte de esta agrupación han decidido eliminar el requisito excluyente de que, para unirse, las interesadas deben estar casadas por la Iglesia. La reforma, acordada en asamblea general extraordinaria, se ha adoptado por mayoría de las 140 cofrades, si bien no se ha tocado otro de sus preceptos clave: las mujeres han de estar bautizadas si quieren ser Águedas de pleno derecho. El artículo 4 de los estatutos de la cofradía rezaba así antes de su cambio el pasado 17 de agosto, que ahora deberá ser ratificado por el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, también presidente de la Conferencia Episcopal Española: “Será requisito indispensable para pertenecer a esta cofradía el observar buena conducta moral y estar bautizada y casada legal y eclesiásticamente”.
La cofradía del municipio vallisoletano modifica sus estatutos para que puedan entrar cofrades que no estén casadas por la Iglesia
La cofradía del municipio vallisoletano modifica sus estatutos para que puedan entrar cofrades que no estén casadas por la Iglesia


La cofradía de Santa Águeda de Tiedra, documentada en este pueblo de Valladolid de 275 habitantes desde mediados del siglo XVII, ha modernizado sus estatutos: las mujeres que forman parte de esta agrupación han decidido eliminar el requisito excluyente de que, para unirse, las interesadas deben estar casadas por la Iglesia. La reforma, acordada en asamblea general extraordinaria, se ha adoptado por mayoría de las 140 cofrades, si bien no se ha tocado otro de sus preceptos clave: las mujeres han de estar bautizadas si quieren ser Águedas de pleno derecho. El artículo 4 de los estatutos de la cofradía rezaba así antes de su cambio el pasado 17 de agosto, que ahora deberá ser ratificado por el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, también presidente de la Conferencia Episcopal Española: “Será requisito indispensable para pertenecer a esta cofradía el observar buena conducta moral y estar bautizada y casada legal y eclesiásticamente”.
Belén Calvo, tesorera de la cofradía, comenta que por fin se ratifica un proyecto que viene de 2019, cuando se votó negativamente una idea que se venía años barruntando en la cofradía, consciente del giro de los tiempos. “Nuestra cofradía era para casadas legal y eclesiásticamente. Si una mujer se separaba, variaba; divorciadas tampoco… Un batiburrillo con todo lo que ha cambiado la sociedad. Una cofradía de mujeres no puede quitar a otras mujeres”, explica la vallisoletana, recordando que en junio se vieron con Argüello en una visita pastoral. “Nos recomendó hacerlo para mayores de edad y al menos bautizadas porque es religiosa”, anota.
Calvo reconoce que 28 de las 97 votantes se opusieron (hay 140 cofrades registradas), postura que respeta, y añade que todas las consultas han sido desde la tolerancia y el afán constructivo. “Muchas mujeres ya ni se casan, se quedan en parejas y en estos pueblos no hay ni bodas, las familias son como les da la gana, como debe ser. Los legajos se han ido actualizando; era lo único que quedaba por actualizar y mantenemos los ritos y la rica indumentaria, ir todas juntas al baile, a misa, los cambios de mayordoma…”, enumera, sobre la pertinencia del cambio.
La modificación, que ha adelantado El Norte de Castilla, ha sido también celebrada por Izquierda Unida (IU) en Tiedra, que ha valorado que esa tradición se adecúe a los tiempos. “Esta decisión permitirá la entrada de mujeres cuyo estado les había privado de poder hacerlo, apartando así una norma antigua heredada de la tradición”, han indicado en un comunicado en su perfil en la red social Facebook. “Enhorabuena a la Cofradía de Santa Águeda de Tiedra por caminar a la par de los tiempos actuales”, escribe el partido en su perfil, destacando que el porcentaje de mujeres que contraen matrimonio por la Iglesia actualmente apenas llega al 16%, lo cual podría significar que mantener estos criterios selectivos dificulte la supervivencia de las entidades que los conserven. “Los tiempos siempre son cambiantes, pero hemos pasado en pocas décadas de una sociedad profundamente sacralizada a otra mucho más laica, teóricamente aconfesional y más tolerante. Han cambiado las relaciones sociales y el propio concepto de familia y de matrimonio”.
“La realidad es que sin matrimonios eclesiásticos la Cofradía no tendría futuro, adaptarse a las nuevas situaciones es la única manera de perpetuar esta tradición”, explica IU, recordando que desde la fundación de las Águedas, un festejo religioso muy respetado y querido en el medio rural, en los cientos de años que se lleva celebrando se han vivido múltiples readaptaciones de sus líneas constitutivas.
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