Cuando era pequeña me costaba mucho entender que había gente que no tenía pueblo. “De algún lado tendrán que ser”, le decía a mi madre cuando ella me contaba que esa gente, simplemente, era de Madrid. En mi cabeza era imposible ser solo de Madrid. Y eso que yo he nacido, crecido y vivido toda mi vida aquí. Pero claro, cómo lo iba a entender, si encima tengo dos pueblos.
Más allá de Ramón García, las tardes de la tele autonómica manchega me recuerdan a muchas cosas que ya no están
Cuando era pequeña me costaba mucho entender que había gente que no tenía pueblo. “De algún lado tendrán que ser”, le decía a mi madre cuando ella me contaba que esa gente, simplemente, era de Madrid. En mi cabeza era imposible ser solo de Madrid. Y eso que yo he nacido, crecido y vivido toda mi vida aquí. Pero claro, cómo lo iba a entender, si encima tengo dos pueblos.
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