Si el exónimo de Zaragoza en catalán es ‘Saragossa’; el de ‘Москва’ o ‘Moskvá’, en español, Moscú; y Milán, el de ‘Milano’ en español, ¿por qué se utiliza solo ‘Girona’ o ‘Lleida’ cuando se escribe o habla en español, en lugar de Gerona o Lérida? Con este punto de partida, la asociación Convivencia Cívica Catalana pone en marcha una campaña de agitación para que los ciudadanos utilicen el topónimo en español, junto a los nombres en catalán, de las dos capitales de provincia de la comunidad.La entidad, que preside Ángel Escolano y defiende el bilingüismo oficial y la libertad lingüística de uso de los ciudadanos (español, catalán y aranés), hace un llamamiento «a la desobediencia civil en documentos oficiales para recuperar la oficialidad de los nombres castellanos de ambas provincias», porque «Gerona existe. Lérida existe» y la intención de esta campaña es que quede claro en los escritos, según figura en la explicación de la campaña a la que ha tenido acceso ABC.«Impulsamos esta campaña un grupo de catalanes que no queremos que borren nuestra historia ni nuestros nombres, que son también los de España. Gerona y Lérida son nombres nuestros. Los hemos recibido de quienes nos precedieron y queremos transmitirlos a quienes vendrán. Forman parte del patrimonio histórico y lingüístico que compartimos todos los españoles», se argumenta para justificar la acción, que se transmitirá sobre todo en redes sociales, pero también en las calles.Desde Convivencia Cívica no se pide que dejen de usarse los topónimos en catalán, sino que se incorporen los nombres también en español. De esta manera, la «campaña de desobediencia civil pacífica» se centra «en documentos oficiales» y llama «a los ciudadanos de toda España a escribir siempre las dos denominaciones juntas: Girona (Gerona) y Lleida (Lérida)» en las solicitudes, los formularios, las reclamaciones, las alegaciones y los recursos que se cumplimenten ante las administraciones públicas.La iniciativa pide «a los ciudadanos de toda España escribir siempre las dos denominaciones juntas: Girona (Gerona) y Lleida (Lérida)» en la documentación remitida a las administraciones públicasAdemás, en clave política, para poner de manifiesto que el uso de ‘Girona’ y ‘Lleida’ es político y no sociolingüístico, la campaña incluye la petición de la derogación de la Ley 2/1992, de 28 de febrero, que fija la oficialidad de los nombres de Gerona y Lérida en catalán, alejando así toda lógica de las reglas toponímicas. «El castellano es lengua oficial de España. Sus nombres históricos merecen también un lugar en la denominación oficial de estas provincias. Exigimos una ley que reconozca ambos nombres y respete el patrimonio lingüístico que compartimos», defienden.La campaña incluye la agitación en las redes sociales. Para ello, la organización de la iniciativa propone que cuando se presenten escritos en los juzgados, los ayuntamientos o cualquier otra administración pública, los que participen en la campaña se hagan «una foto a las puertas [de la institución pública] con el documento» tapando los datos personales pero mostrando el uso de la fórmula Girona (Gerona) o Lleida (Lérida) y la comparta en internet con el lema: «Gerona y Lérida no se borran». Y con el hashtag: #GeronaYLeridaNoSeBorran.Los nombres de las ciudades, los pueblos y los países se adaptan a las lenguas de los hablantes. Los topónimos son los nombres propios de los lugares y los exónimos, los nombres de los lugares según una lengua distinta de la vernácula. Es decir, se adaptan. De ahí que en español no se diga ‘London’ (que es el topónimo del lugar) sino Londres. No son traducciones sino adaptaciones en función de la tradición, el arraigo o, por ser menos conocidos o utilizados, la inexistencia de un exónimo.Por eso, lingüísticamente no tiene sentido el uso de ‘Girona’ o ‘Lleida’ en español y la Real Academia Española recomienda utilizar Gerona y Lérida, así como gerundense o ilerdense (o leridano) para los gentilicios y no ‘gironí’ o ‘lleidetà’. De hecho, en español no existe el fonema ‘gi’ como se pronuncia en catalán, así como no existe en catalán el fonema ‘za’ tal y como se pronuncia en español y, por lo tanto, se escribe y se dice ‘Saragossa’ y no Zaragoza. Si el exónimo de Zaragoza en catalán es ‘Saragossa’; el de ‘Москва’ o ‘Moskvá’, en español, Moscú; y Milán, el de ‘Milano’ en español, ¿por qué se utiliza solo ‘Girona’ o ‘Lleida’ cuando se escribe o habla en español, en lugar de Gerona o Lérida? Con este punto de partida, la asociación Convivencia Cívica Catalana pone en marcha una campaña de agitación para que los ciudadanos utilicen el topónimo en español, junto a los nombres en catalán, de las dos capitales de provincia de la comunidad.La entidad, que preside Ángel Escolano y defiende el bilingüismo oficial y la libertad lingüística de uso de los ciudadanos (español, catalán y aranés), hace un llamamiento «a la desobediencia civil en documentos oficiales para recuperar la oficialidad de los nombres castellanos de ambas provincias», porque «Gerona existe. Lérida existe» y la intención de esta campaña es que quede claro en los escritos, según figura en la explicación de la campaña a la que ha tenido acceso ABC.«Impulsamos esta campaña un grupo de catalanes que no queremos que borren nuestra historia ni nuestros nombres, que son también los de España. Gerona y Lérida son nombres nuestros. Los hemos recibido de quienes nos precedieron y queremos transmitirlos a quienes vendrán. Forman parte del patrimonio histórico y lingüístico que compartimos todos los españoles», se argumenta para justificar la acción, que se transmitirá sobre todo en redes sociales, pero también en las calles.Desde Convivencia Cívica no se pide que dejen de usarse los topónimos en catalán, sino que se incorporen los nombres también en español. De esta manera, la «campaña de desobediencia civil pacífica» se centra «en documentos oficiales» y llama «a los ciudadanos de toda España a escribir siempre las dos denominaciones juntas: Girona (Gerona) y Lleida (Lérida)» en las solicitudes, los formularios, las reclamaciones, las alegaciones y los recursos que se cumplimenten ante las administraciones públicas.La iniciativa pide «a los ciudadanos de toda España escribir siempre las dos denominaciones juntas: Girona (Gerona) y Lleida (Lérida)» en la documentación remitida a las administraciones públicasAdemás, en clave política, para poner de manifiesto que el uso de ‘Girona’ y ‘Lleida’ es político y no sociolingüístico, la campaña incluye la petición de la derogación de la Ley 2/1992, de 28 de febrero, que fija la oficialidad de los nombres de Gerona y Lérida en catalán, alejando así toda lógica de las reglas toponímicas. «El castellano es lengua oficial de España. Sus nombres históricos merecen también un lugar en la denominación oficial de estas provincias. Exigimos una ley que reconozca ambos nombres y respete el patrimonio lingüístico que compartimos», defienden.La campaña incluye la agitación en las redes sociales. Para ello, la organización de la iniciativa propone que cuando se presenten escritos en los juzgados, los ayuntamientos o cualquier otra administración pública, los que participen en la campaña se hagan «una foto a las puertas [de la institución pública] con el documento» tapando los datos personales pero mostrando el uso de la fórmula Girona (Gerona) o Lleida (Lérida) y la comparta en internet con el lema: «Gerona y Lérida no se borran». Y con el hashtag: #GeronaYLeridaNoSeBorran.Los nombres de las ciudades, los pueblos y los países se adaptan a las lenguas de los hablantes. Los topónimos son los nombres propios de los lugares y los exónimos, los nombres de los lugares según una lengua distinta de la vernácula. Es decir, se adaptan. De ahí que en español no se diga ‘London’ (que es el topónimo del lugar) sino Londres. No son traducciones sino adaptaciones en función de la tradición, el arraigo o, por ser menos conocidos o utilizados, la inexistencia de un exónimo.Por eso, lingüísticamente no tiene sentido el uso de ‘Girona’ o ‘Lleida’ en español y la Real Academia Española recomienda utilizar Gerona y Lérida, así como gerundense o ilerdense (o leridano) para los gentilicios y no ‘gironí’ o ‘lleidetà’. De hecho, en español no existe el fonema ‘gi’ como se pronuncia en catalán, así como no existe en catalán el fonema ‘za’ tal y como se pronuncia en español y, por lo tanto, se escribe y se dice ‘Saragossa’ y no Zaragoza.
Si el exónimo de Zaragoza en catalán es ‘Saragossa’; el de ‘Москва’ o ‘Moskvá’, en español, Moscú; y Milán, el de ‘Milano’ en español, ¿por qué se utiliza solo ‘Girona’ o ‘Lleida’ cuando se escribe o habla en español, en lugar de Gerona o Lérida? … Con este punto de partida, la asociación Convivencia Cívica Catalana pone en marcha una campaña de agitación para que los ciudadanos utilicen el topónimo en español, junto a los nombres en catalán, de las dos capitales de provincia de la comunidad.
La entidad, que preside Ángel Escolano y defiende el bilingüismo oficial y la libertad lingüística de uso de los ciudadanos (español, catalán y aranés), hace un llamamiento «a la desobediencia civil en documentos oficiales para recuperar la oficialidad de los nombres castellanos de ambas provincias», porque «Gerona existe. Lérida existe» y la intención de esta campaña es que quede claro en los escritos, según figura en la explicación de la campaña a la que ha tenido acceso ABC.
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«Impulsamos esta campaña un grupo de catalanes que no queremos que borren nuestra historia ni nuestros nombres, que son también los de España. Gerona y Lérida son nombres nuestros. Los hemos recibido de quienes nos precedieron y queremos transmitirlos a quienes vendrán. Forman parte del patrimonio histórico y lingüístico que compartimos todos los españoles», se argumenta para justificar la acción, que se transmitirá sobre todo en redes sociales, pero también en las calles.
Desde Convivencia Cívica no se pide que dejen de usarse los topónimos en catalán, sino que se incorporen los nombres también en español. De esta manera, la «campaña de desobediencia civil pacífica» se centra «en documentos oficiales» y llama «a los ciudadanos de toda España a escribir siempre las dos denominaciones juntas: Girona (Gerona) y Lleida (Lérida)» en las solicitudes, los formularios, las reclamaciones, las alegaciones y los recursos que se cumplimenten ante las administraciones públicas.
La iniciativa pide «a los ciudadanos de toda España escribir siempre las dos denominaciones juntas: Girona (Gerona) y Lleida (Lérida)» en la documentación remitida a las administraciones públicas
Además, en clave política, para poner de manifiesto que el uso de ‘Girona’ y ‘Lleida’ es político y no sociolingüístico, la campaña incluye la petición de la derogación de la Ley 2/1992, de 28 de febrero, que fija la oficialidad de los nombres de Gerona y Lérida en catalán, alejando así toda lógica de las reglas toponímicas. «El castellano es lengua oficial de España. Sus nombres históricos merecen también un lugar en la denominación oficial de estas provincias. Exigimos una ley que reconozca ambos nombres y respete el patrimonio lingüístico que compartimos», defienden.
La campaña incluye la agitación en las redes sociales. Para ello, la organización de la iniciativa propone que cuando se presenten escritos en los juzgados, los ayuntamientos o cualquier otra administración pública, los que participen en la campaña se hagan «una foto a las puertas [de la institución pública] con el documento» tapando los datos personales pero mostrando el uso de la fórmula Girona (Gerona) o Lleida (Lérida) y la comparta en internet con el lema: «Gerona y Lérida no se borran». Y con el hashtag: #GeronaYLeridaNoSeBorran.
Los nombres de las ciudades, los pueblos y los países se adaptan a las lenguas de los hablantes. Los topónimos son los nombres propios de los lugares y los exónimos, los nombres de los lugares según una lengua distinta de la vernácula. Es decir, se adaptan. De ahí que en español no se diga ‘London’ (que es el topónimo del lugar) sino Londres. No son traducciones sino adaptaciones en función de la tradición, el arraigo o, por ser menos conocidos o utilizados, la inexistencia de un exónimo.
Por eso, lingüísticamente no tiene sentido el uso de ‘Girona’ o ‘Lleida’ en español y la Real Academia Española recomienda utilizar Gerona y Lérida, así como gerundense o ilerdense (o leridano) para los gentilicios y no ‘gironí’ o ‘lleidetà’. De hecho, en español no existe el fonema ‘gi’ como se pronuncia en catalán, así como no existe en catalán el fonema ‘za’ tal y como se pronuncia en español y, por lo tanto, se escribe y se dice ‘Saragossa’ y no Zaragoza.
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