Renfe ha sufrido un incidente de ciberseguridad cuyo origen, según los indicios técnicos disponibles, se encuentra en servidores de Adif que habían sido comprometidos previamente y mantenían interconexión con sistemas de la operadora ferroviaria. La compañía pública sostiene que el ataque no ha afectado a la circulación de trenes ni a la prestación del servicio ferroviario, aunque la investigación apunta a un posible acceso no autorizado a información limitada de usuarios.
La compañía asegura que los atacantes solo pudieron acceder a nombres y correos electrónicos y que no existen indicios de filtración de datos bancarios ni de afectación al servicio ferroviario
Renfe ha sufrido un incidente de ciberseguridad cuyo origen, según los indicios técnicos disponibles, se encuentra en servidores de Adif que habían sido comprometidos previamente y mantenían interconexión con sistemas de la operadora ferroviaria. La compañía pública sostiene que el ataque no ha afectado a la circulación de trenes ni a la prestación del servicio ferroviario, aunque la investigación apunta a un posible acceso no autorizado a información limitada de usuarios.
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