Vox ha propagado la idea de que ha expulsado el menú halal, el adaptado a las creencias religiosas musulmanas, de los comedores escolares de la Comunidad Valenciana. Y ese mensaje circula desde hace días por las redes sociales, con opiniones a favor y en contra de la medida. Pero la realidad es diferente. Los cambios introducidos este verano en la normativa escolar por PP y Vox no impiden que las escuelas ofrezcan ese y otros menús especiales, como el vegetariano o vegano, en el nuevo curso que empezará en septiembre. A pesar de las publicaciones en redes, no se ha vetado ni lo halal, ni lo vegetariano, según confirma a EL PAÍS la propia Consejería de Educación de la Generalitat.
El partido ultra presume de haber vetado la comida adaptada a las creencias musulmanas en la Comunidad Valenciana tras el cambio aprobado con PP. Pero la nueva normativa no dice eso, como admite la Generalitat
Vox ha propagado la idea de que ha expulsado el menú halal, el adaptado a las creencias religiosas musulmanas, de los comedores escolares de la Comunidad Valenciana. Y ese mensaje circula desde hace días por las redes sociales, con opiniones a favor y en contra de la medida. Pero la realidad es diferente. Los cambios introducidos este verano en la normativa escolar por PP y Vox no impiden que las escuelas ofrezcan ese y otros menús especiales, como el vegetarianos o vegano, en el nuevo curso que empezará en septiembre. A pesar de las publicaciones en redes, no se ha vetado ni lo halal, ni lo vegetariano, según confirman desde la comunidad educativa y la musulmana.
Los populares, que gobiernan el territorio, lograron aprobar a finales de julio los Presupuestos de la Generalitat con el apoyo del partido ultra. Vox exigió a cambio cesiones cargadas de simbolismo, como la inclusión por primera vez en una norma con rango de ley la expresión “prioridad nacional”, en el marco del acceso a los servicios públicos. En paralelo, las Cortes Valencianas modificaron diversas normativas a través de la conocida como ley de acompañamiento de los Presupuestos, entre ellas la del comedor escolar.
El portavoz de Vox en el Parlamento autonómico, José María Llanos, declaró durante el debate en la Cámara: “Estamos decididos a recuperar nuestra identidad. En los comedores escolares se garantiza el consumo de producto local, y gracias a Vox se acabó la sumisión a costumbres ajenas en los comedores escolares. Adiós al menú halal en nuestra casa. El menú lo decidimos nosotros, no los invitados. Y quien quiera otra cosa que se traiga la comida de casa”.
A pesar del tono, la prioridad nacional centró los titulares y la cuestión de los comedores pasó bastante desapercibida hasta que el diario oficial de la Generalitat publicó ambas leyes el 10 de agosto. Algunos medios digitales próximos a los planteamientos de Vox volvieron sobre el tema asumiendo el mensaje que había lanzado Llanos, y las redes sociales lo han ido amplificando desde entonces. Atendiendo a cómo queda, tras los cambios, la Orden 53/2012 que regula el servicio de comedor escolar en los centros escolares públicos valencianos, resulta que en realidad las modificaciones tienen poco recorrido. Preguntada este martes por EL PAÍS, la Consejería de Educación no quiso responder.
En el conjunto de España no es obligatorio que los centros educativos públicos ofrezcan menús adaptados a las creencias religiosas de los alumnos y sus familias. Aunque la ley de 1992 que recoge el Acuerdo de Cooperación del Estado con la Comisión Islámica de España dice que deben “procurar” hacerlo, y las autonomías pueden establecerlo, como, de hecho, sucede en Canarias. En la Comunidad Valenciana no es obligatorio ahora ni lo era antes del cambio de este verano. Pero tampoco están prohibidos.
La norma valenciana sigue estableciendo (artículo 8, apartado 2.1) que: “Los centros docentes dispondrán de autonomía para elaborar, aprobar y ejecutar su proyecto educativo del comedor escolar”. El equipo directivo deberá elaborarlo “según las recomendaciones del claustro, del consejo escolar y de la asociación o asociaciones de madres y padres de alumnos del centro”.
Las modificaciones que, según los medios próximos a Vox, implican la expulsión de los menús halal son dos. La primera afecta al artículo 10.3 de la orden, que hasta el curso pasado estaba redactado así: “Todos los comedores escolares estarán obligados a disponer de un menú especial o de régimen para atender al alumnado que, mediante el correspondiente certificado médico, acredite la imposibilidad de ingerir determinados alimentos que puedan ser perjudiciales para su salud”. El cambio en este caso ha consistido en incluir la palabra “exclusivamente” después de “menú especial o de régimen”. Pero ello solo subraya el hecho de que los centros educativos públicos tienen únicamente dicha obligación (como, en realidad, ya sucedía hasta ahora).
Andrés Boix, profesor de Derecho Administrativo de la Universidad de Valencia, afirma: “Ese exclusivamente se refiere a que todos los centros tienen la obligación de tener ese menú y eso es lo que regula. De modo que tanto el exclusivamente como el resto de la redacción se aplican únicamente a eso: ese menú alternativo que obligatoriamente se ha de ofrecer. Eso no impide en ningún caso que, como hasta ahora, los centros puedan ofrecer alternativas adicionales: halal, vegetariano, de comercio justo o como quieran organizarse”.
El segundo cambio introducido por PP y Vox es un apartado nuevo, el 10.4, que dice: “El centro educativo no podrá ofrecer menús donde el sacrificio de animales no haya seguido un procedimiento de aturdimiento previo que garantice la pérdida de conciencia y sensibilidad del animal hasta el momento de su muerte”, aunque, agrega, sí deberá guardar en la nevera platos cocinados con ese tipo de carne si el estudiante los lleva de casa.
Qué es carne halal
La clave en este caso es que, en contra de cierta creencia popular, la carne procedente de animales sacrificados con aturdimiento “está dentro del estándar que siguen la mayoría de las empresas que certifican en España” qué es comida (y en concreto, carne) halal, indica Mounir Benjelloun, presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI).
Una fuente de una de estas grandes empresas certificadoras, que pide no ser identificada para no verse involucrada en la polémica, va un paso más allá y asegura que la inmensa mayoría de la carne halal que se certifica como tal en España es sacrificada con aturdimiento previo. Es decir, que ya cumple el nuevo apartado incluido por PP y Vox en la normativa valenciana de comedores.
Los requisitos de la comida halal (que en árabe significa permitido), y específicamente la técnica exacta utilizada para el sacrificio de los animales, no es algo que debatan comúnmente los musulmanes en España, afirma Benjelloun: “En España hay una serie de empresas privadas que certifican qué es halal, según un estándar aprobado a su vez por una entidad religiosa, que las acredita para ello. Y para el ciudadano de a pie, si esas certificadoras dicen que una carne es halal, es halal. El debate quedaría a otro nivel, de jurisprudencia, escuelas o interpretaciones islámicas, pero no es algo que esté en la calle”. El presidente de la Federación Islámica lamenta que haya partidos que utilicen lo que considera una estrategia de confusión “porque vende y da votos” a pesar de que también “fomenta odio y división”.
Preocupación
La difusión a través de las redes sociales del supuesto veto al menú halal ha generado inquietud entre los directores de colegios públicos valencianos. “Estamos muy preocupados. Tenemos muchos alumnos que toman este tipo de menús, además de vegetarianos y veganos. Y en las escuelas se lleva con normalidad, igual que en muchas se sirve pescado para todos los viernes de cuaresma. La Constitución española prohíbe la discriminación por razón de religión u opinión. La publicación de la normativa ha llegado, además, en pleno agosto, y los directores preguntan en los chats que tenemos cómo queda la cosa”, afirma Isabel Moreno, presidenta de la asociación de directivos de colegios públicos de Alicante, la provincia con más alumnado magrebí de la Comunidad Valenciana.
Los colegios ya tienen organizado, además, añade Moreno, el servicio del comedor para el nuevo curso. Y lo han hecho de acuerdo con las instrucciones que les envió la Consejería de Educación el 28 de julio, tres días antes de la aprobación de la ley de acompañamiento en el Parlamento autonómico. El punto 9.3 de dichas instrucciones señala: “Todos los comedores escolares estarán obligados a disponer de un menú de régimen, especial o alternativo, para atender al alumnado que acredite la imposibilidad de ingerir determinados alimentos por motivos de salud, religiosos o culturales, de acuerdo con el proyecto educativo del centro docente”.
Campaña
Vox lanzó a principios de año una campaña para vetar el menú halal en toda España, presentando una proposición no de ley ante la Comisión de Educación del Congreso y mociones en parlamentos autonómicos y ayuntamientos, con resultados a veces chocantes. En Badajoz la iniciativa salió adelante con los votos del PP y del partido ultra, para consternación de la Comisión Islámica de Extremadura y de la oposición municipal, que señalaron que ningún colegio de la ciudad ofrece ese tipo de menú.
Canarias es la prueba de que esta persecución incomoda al PP, que depende de Vox en media docena de autonomías y en decenas de consistorios. Los populares son allí socios minoritarios en el Ejecutivo con Coalición Canaria, pero dirigen la Consejería de Educación, que el 20 de agosto publicó sus instrucciones de organización y funcionamiento de los comedores, las cuales establecen: “El Consejo Escolar garantizará la adecuada prestación del servicio de dietas alimentarias y/o la adaptación de los menús cuando estas respondan a necesidades médicas debidamente acreditadas o a razones de carácter ético o religioso”. Para los escolares canarios establece unos derechos que Vox le empuja a cercenar en otros.
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