El Virus del Nilo pone en alerta al suroeste de España con 20 casos y un fallecido ya

Los expertos apuntan al cambio climático como un factor que explica el auge de esta enfermedad, que ha llegado ya al norte de Europa e, incluso, a Moscú Leer Los expertos apuntan al cambio climático como un factor que explica el auge de esta enfermedad, que ha llegado ya al norte de Europa e, incluso, a Moscú Leer  

Para el Culex perexiguus el paraíso es un arrozal. No porque le guste el arroz, sino por las inmensas extensiones de agua dulce y estancada donde se cultiva el cereal. Si a eso se suman temperaturas extremadamente altas que cada vez se adelantan y se prolongan más, el resultado es que la principal familia de mosquitos que transmite el Virus del Nilo Occidental encuentra en el suroeste de España el paraíso de los paraísos y eso explica que esta enfermedad se cebe, año tras año, con Andalucía y, en menor medida pero también, con Extremadura.

Las intensas lluvias registradas en invierno y en primavera y el calor intenso han hecho que esta temporada se activen todas las alertas ante la previsión de un año que expertos como Jordi Figuerola, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), califican sin dudar como «complicado».

De momento, ya se han registrado veinte casos confirmados , 19 en Andalucía y uno más en Extremadura, cinco de ellos graves, y un fallecido, un hombre de 82 años que murió esta semana en la localidad sevillana de Dos Hermanas y que presentaba patologías previas que le hicieron especialmente vulnerable a los efectos de la infección.

Los cinco casos graves son los mismos que se contabilizaron durante la temporada pasada, lo que indica, según Figuerola, el riesgo elevado al que se enfrenta la población de las zonas sensibles este año, pero no será, ni de lejos, el peor. Por ejemplo, en 2024, cuando se vivió el peor brote del Virus del Nilo Occidental, la cira de casos graves fue de 158.

No es casualidad, indica este investigador de la Estación Biológica de Doñana del CSIC, que las grandes concentraciones de mosquitos y la mayor intensidad de circulación de la enfermedad estén «vinculados al arroz». Sucede en Sevilla, en la comarca del Bajo Guadalquivir, que con sus 36.000 hectáreas inundadas de cultivo de arroz, es el epicentro de la alerta sanitaria, pero también en la comarca de La Janda, en Cádiz, o en zonas de Extremadura donde el arrozal está igualmente extendido.

«No todos los casos están vinculados al arroz», señala Figuerola. Y, de hecho, se han detectado casos en Almería o Málaga, pero nada comparado con el paraíso soñado del Culex perexiguus, uno de los mejores vectores para la transmisión del Virus del Nilo Occidental.

Para hacerse una idea de la concentración que se produce en estos puntos basta decir que se han llegado a capturar en una trampa hasta 5.000 hembras de mosquito cuando lo normal, en una ciudad, es que no superen las cinco hembras atrapadas.

Pero el Virus del Nilo Occidental no siempre estuvo aquí. Recuerda Figuerola que se detectó su presencia a partir de 2003 y que llegó hasta estas latitudes viajando con aves migratorias. Se han detectado, apunta, entre seis y siete introducciones diferentes e independientes y los dos grandes brotes ocurridos en Andalucía están vinculados a dos de esas introducciones.

En la Estación Biológica de Doñana llevan años vigilando la circulación del virus analizando los anticuerpos en caballos o en la focha común y se ha constatado que después de inviernos más calidos, el virus se crece.

«Hace menos frío y más hembras sobreviven y se reproducen más y más tiempo», detalla el investigador especialista en el Virus del Nilo Occidental.

En todo esto tiene una influencia determinante, apunta, un factor añadido, el cambio climático, que es lo que explica que el virus se extienda cada vez más al norte y se hayan detectado casos incluso en Holanda o Bélgica y en capitales como París o, incluso, Moscú.

«Llevamos meses avisando», dice Jordi Figuerola acerca de la previsión de que éste vaya a ser un año difícil. «Ha llovido mucho y hay muchas zonas encharcadas», subraya.

Un cartel en una farmarcia informe sobre medidas de prevención del Virus del Nilo.
Un cartel en una farmarcia informe sobre medidas de prevención del Virus del Nilo.EUROPA PRESS

Ante este panorama, el experto incide en la importancia de la detección y prevención y destaca que algunos ayuntamientos de municipios llevan actuando desde el mes de marzo y hasta de forma ininterrumpida durante todo el año.

Solo en Sevilla, hay 20 municipios en alerta, desde Dos Hermanas, donde se ha registrado la única víctima mortal hasta el momento, hasta Sevilla capital, pasando por Aznalcázar, Bollullos de la Mitación, Coria del Río, La Puebla del Río o Villamanrique de la Condesa.

Desde 2020 la cifra de fallecidos por el Virus del Nilo Occidental asciende a una veintena. En 2020 hubo siete muertos, cuatro en Sevilla y tres en Cádiz. En 2021 murió una persona, lo mismo que en 2023, pero lo peor se produjo en 2024, hasta el momento el brote más grave registrado, con once fallecidos.

Al hilo de esta situación, la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) ha hecho un llamamiento a reforzar las medidas de prevención contra la picadura del mosquito que transmite el Virus del Nilo Occidental.

Manuel García Howlett, director general de ANECPLA, ha explicado que «la mejor estrategia frente a las enfermedades transmitidas por vectores no consiste únicamente en actuar cuando aparecen los primeros casos, sino en mantener una vigilancia permanente y reducir al máximo las poblaciones de mosquitos antes de que puedan convertirse en un problema de salud pública».

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