El cadáver de un hombre que llevaba, al menos, dos años muerto . No presentaba signos de violencia, a la espera de lo que determine la autopsia. Lo encontraron los Mossos d’Esquadra en una casa de Cabrera d’Anoia , este martes, tras ser alertados por los vecinos, que indicaron que llevaban muchos días sin ver a la familia. En el interior del domicilio estaban la esposa y la hija del fallecido, con quienes convivía. Según ha avanzado ‘El País’ y confirmaron fuentes policiales, esos mismos vecinos de la urbanización de Can Formiga explicaron que, pese a no ver a nadie, sí escuchaban ruidos en el interior de la vivienda. A su llegada, los agentes comprobaron que el espacio estaba en condiciones de insalubridad, y, tras localizar el cadáver, trasladaron a madre e hija hasta un centro sanitario para que fuesen atendidas. Ahora la Policía catalana ha abierto una investigación para esclarecer las causas del suceso. Fue la propia esposa del fallecido quien trasladó a los agentes que el hombre había muerto en 2024, mientras se encontraba sentado en el sofá, y que luego lo había trasladado a una habitación, para tapar su cuerpo con una manta. Según los vecinos, desde la pandemia, la familia salía de la casa en pocas ocasiones, y acumulaba gran cantidad de basura. Según ha desvelado Salustiano Monteaguado, el primer teniente de alcalde Cabrera, el fallecido era Albert Soler, de 77 años, había ejercido como profesor universitario y homeópata en Barcelona. Según el edil, con las quejas vecinales, que aseguraban que la vivienda familiar acumulaba suciedad y que no les veían salir de casa, lo que consideraban «extraño». Sólo de noche, ha precisado, para recoger paquetes de un supermercado y de una conocida empresa de mensajería. Fue entonces cuando el Ayuntamiento empezó a «investigar» y comprobó que el ahora fallecía hacía tiempo que no acudía a sus citas médicas y alertaron a los Mossos quienes, tras personarse en la vivienda, descubrieron el cuerpo sin vida del hombre, tapado con una manta. El cadáver ha sido trasladado hasta el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en Barcelona, donde se le practicará la autopsia. Será la que permitirá conocer la fecha aproximada del deceso, y también certificar la causa del mismo. El cadáver de un hombre que llevaba, al menos, dos años muerto . No presentaba signos de violencia, a la espera de lo que determine la autopsia. Lo encontraron los Mossos d’Esquadra en una casa de Cabrera d’Anoia , este martes, tras ser alertados por los vecinos, que indicaron que llevaban muchos días sin ver a la familia. En el interior del domicilio estaban la esposa y la hija del fallecido, con quienes convivía. Según ha avanzado ‘El País’ y confirmaron fuentes policiales, esos mismos vecinos de la urbanización de Can Formiga explicaron que, pese a no ver a nadie, sí escuchaban ruidos en el interior de la vivienda. A su llegada, los agentes comprobaron que el espacio estaba en condiciones de insalubridad, y, tras localizar el cadáver, trasladaron a madre e hija hasta un centro sanitario para que fuesen atendidas. Ahora la Policía catalana ha abierto una investigación para esclarecer las causas del suceso. Fue la propia esposa del fallecido quien trasladó a los agentes que el hombre había muerto en 2024, mientras se encontraba sentado en el sofá, y que luego lo había trasladado a una habitación, para tapar su cuerpo con una manta. Según los vecinos, desde la pandemia, la familia salía de la casa en pocas ocasiones, y acumulaba gran cantidad de basura. Según ha desvelado Salustiano Monteaguado, el primer teniente de alcalde Cabrera, el fallecido era Albert Soler, de 77 años, había ejercido como profesor universitario y homeópata en Barcelona. Según el edil, con las quejas vecinales, que aseguraban que la vivienda familiar acumulaba suciedad y que no les veían salir de casa, lo que consideraban «extraño». Sólo de noche, ha precisado, para recoger paquetes de un supermercado y de una conocida empresa de mensajería. Fue entonces cuando el Ayuntamiento empezó a «investigar» y comprobó que el ahora fallecía hacía tiempo que no acudía a sus citas médicas y alertaron a los Mossos quienes, tras personarse en la vivienda, descubrieron el cuerpo sin vida del hombre, tapado con una manta. El cadáver ha sido trasladado hasta el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en Barcelona, donde se le practicará la autopsia. Será la que permitirá conocer la fecha aproximada del deceso, y también certificar la causa del mismo.
El cadáver de un hombre que llevaba, al menos, dos años muerto. No presentaba signos de violencia, a la espera de lo que determine la autopsia. Lo encontraron los Mossos d’Esquadra en una casa de Cabrera d’Anoia, este martes, tras … ser alertados por los vecinos, que indicaron que llevaban muchos días sin ver a la familia. En el interior del domicilio estaban la esposa y la hija del fallecido, con quienes convivía.
Según ha avanzado ‘El País’ y confirmaron fuentes policiales, esos mismos vecinos de la urbanización de Can Formiga explicaron que, pese a no ver a nadie, sí escuchaban ruidos en el interior de la vivienda. A su llegada, los agentes comprobaron que el espacio estaba en condiciones de insalubridad, y, tras localizar el cadáver, trasladaron a madre e hija hasta un centro sanitario para que fuesen atendidas. Ahora la Policía catalana ha abierto una investigación para esclarecer las causas del suceso.
Fue la propia esposa del fallecido quien trasladó a los agentes que el hombre había muerto en 2024, mientras se encontraba sentado en el sofá, y que luego lo había trasladado a una habitación, para tapar su cuerpo con una manta. Según los vecinos, desde la pandemia, la familia salía de la casa en pocas ocasiones, y acumulaba gran cantidad de basura. Según ha desvelado Salustiano Monteaguado, el primer teniente de alcalde Cabrera, el fallecido era Albert Soler, de 77 años, había ejercido como profesor universitario y homeópata en Barcelona.
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Según el edil, con las quejas vecinales, que aseguraban que la vivienda familiar acumulaba suciedad y que no les veían salir de casa, lo que consideraban «extraño». Sólo de noche, ha precisado, para recoger paquetes de un supermercado y de una conocida empresa de mensajería. Fue entonces cuando el Ayuntamiento empezó a «investigar» y comprobó que el ahora fallecía hacía tiempo que no acudía a sus citas médicas y alertaron a los Mossos quienes, tras personarse en la vivienda, descubrieron el cuerpo sin vida del hombre, tapado con una manta.
El cadáver ha sido trasladado hasta el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en Barcelona, donde se le practicará la autopsia. Será la que permitirá conocer la fecha aproximada del deceso, y también certificar la causa del mismo.
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