La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha declarado este viernes ante el juez Santiago Pedraz, instructor del caso Leire Díez, que se siente una “víctima” política de la supuesta trama encabezada por Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE, y la exmilitante socialista Leire Díez para “desestabilizar” procedimientos judiciales sensibles para el partido, el Gobierno o el entorno del presidente Pedro Sánchez. Según confirman varias fuentes jurídicas presentes en el interrogatorio celebrado en la Audiencia Nacional, al que González ha acudido como imputada, la máxima responsable del instituto armado ha afirmado que nunca ha colaborado con ninguna “cloaca”, ni ha participado en maniobras para boicotear sumarios. De hecho, sobre sus “dos” encuentros con Díez, los ha minimizado y ha añadido: “Si Leire me hubiera dicho que iba de su parte [Cerdán], no me hubiera sentado con ella”.
Mercedes González, que ha declarado como imputada, cuenta que la exmilitante nunca le pidió interferir en investigaciones que salpican al PSOE y al Gobierno
Mercedes González, que ha declarado como imputada, cuenta en la Audiencia Nacional que la exmilitante y Cerdán la utilizaron


La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha declarado este viernes ante el juez Santiago Pedraz, instructor del caso Leire Díez, que se siente una víctima de la supuesta trama encabezada por la exmilitante socialista Leire Díez y por Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE. Según confirman varias fuentes jurídicas presentes en el interrogatorio celebrado en la Audiencia Nacional, al que González acudía como imputada, la máxima responsable del instituto armado ha afirmado que nunca ha colaborado con ninguna “cloaca”, ni ha participado en maniobras para frenar procedimientos judiciales sensibles para el PSOE, el Gobierno o el entorno de Pedro Sánchez. En todo caso, ha apostillado, Cerdán y Díez la utilizaron.
González ha regresado este viernes a la Audiencia Nacional. La directora general de la Guardia Civil acudió el jueves a la sede judicial, pero el magistrado Santiago Pedraz aplazó un día su declaración debido a que el interrogatorio al teniente general Manuel Llamas, que le precedía, se prolongó más de lo esperado. El director adjunto operativo (DAO) del instituto armado compareció durante cerca de dos horas y negó que presionase a la Unidad Central Operativa (UCO) para “ponerse de perfil” en las causas judiciales que salpican al PSOE, al Gobierno y al entorno del presidente Pedro Sánchez.
El juez Santiago Pedraz dio luz verde a principios de julio a la imputación de Mercedes González, así como a la citación de Llamas, tras solicitarlo la Fiscalía Anticorrupción por delitos de prevaricación y obstrucción a la justicia. El ministerio público reclamó sus comparecencias después de que la UCO multiplicase sus sospechas sobre ellos, al concluir que los dos activaron las investigaciones internas abiertas en la institución para indagar en posibles filtraciones de información. Los agentes creen que la trama encabezada por Díez buscaba “instrumentalizar” esos expedientes como “mecanismo de presión” para crear un “clima” de intimidación entre los funcionarios que participaban en las pesquisas que salpican al PSOE y al Gobierno. Y, para ello, la exmilitante socialista echó mano de la “relación” previa que tenía con la directora del instituto armado.
Un informe de la UCO recalca que Díez repetía a sus interlocutores que “tenía muy buena relación personal con ella” y que “despachaba con la misma”. En esa línea, los investigadores apostillaron que se han detectado al menos tres reuniones entre ambas. Pero González, cuando compareció en el Senado el pasado 16 de junio, solo admitió dos encuentros. Sobre el primero, celebrado solo 13 días después de asumir el cargo, la máxima responsable de la Guardia Civil afirmó que Díez le pidió tomar un café para tantearla a nivel profesional. En el segundo, le planteó la posibilidad de que el comandante Rubén Villalba —imputado en el caso Koldo— fuera repuesto en su cargo; pero, según contó en la Cámara alta, se negó de inmediato y zanjó el tema.
En su declaración del jueves ante Pedraz, el teniente general Llamas negó cualquier irregularidad y aseguró sentirse víctima de una “campaña de desprestigio”. Antes de su citación, los generales Rafael Yuste y Alfonso López Malo afirmaron que recibieron directrices para que la UCO se pusiera “de perfil” y no fuera “proactiva” en las causas “que tuvieran afectación política”. El DAO negó que haya presionado alguna vez a los agentes de esa unidad y añadió que no se reconoce en esa expresión. Según explican fuentes jurídicas, él contextualizó que a todos los grupos de investigación les dice que dejen a los jueces el liderazgo de las causas.
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