La Generalitat desactiva «in extremis» el conflicto educativo tras semanas de huelgas y tensión sindical

Tras semanas de paros docentes , encierros y varias reuniones sin acuerdo, la Generalitat ha conseguido cerrar uno de los frentes más incómodos que tenía abiertos en el ámbito social y político. La Consejería de Educación y Formación Profesional alcanzó este viernes «in extremis» y después de 12 horas de intensas negociaciones un acuerdo con los sindicatos mayoritarios de la enseñanza pública, Ustec-Stes y Aspepc-Sps, para mejorar las condiciones salariales y laborales de los docentes catalanes, poniendo fin a una larga movilización que había elevado la presión sobre el Ejecutivo de Salvador Illa. Ahora, según el compromiso que adquirió el sindicato mayoritario, el acuerdo deberá someterse a consulta entre el profesorado.El pacto llega después de una negociación especialmente compleja y de un conflicto que había ido escalando en intensidad durante las últimas semanas. Los sindicatos convocantes habían organizado jornadas de huelga territorializadas por toda Cataluña, cortes diarios de carreteras y concentraciones ante las sedes territoriales del departamento. La protesta se había convertido en uno de los principales focos de desgaste para el Govern, que veía cómo uno de los sectores tradicionalmente más movilizados de la función pública mantenía el pulso pese a los intentos de acercamiento.La tensión se había agravado además por la división sindical. Ustec y Aspepc, las organizaciones con mayor representación entre el profesorado, rechazaron por insuficiente el acuerdo alcanzado el pasado marzo entre la Generalitat y los sindicatos minoritarios CC.OO. Educació y UGT. Aquella firma, presentada por el Govern como una vía para encauzar el conflicto , no logró desactivar las protestas y fue interpretada por los sindicatos mayoritarios como una respuesta insuficiente a sus reivindicaciones.Noticia relacionada general No No Huelga de docentes Padres y alumnos alzan su voz: «No quiero que usen a mi hijo como rehén en su guerra» Esther ArmoraTras ocho reuniones de negociación y una última jornada maratoniana de horas de conversaciones, repartidas entre la mañana y la tarde, ambas partes lograron cerrar un documento que ahora deberá ser sometido a consulta entre el colectivo docente. El acuerdo contempla una mejora salarial progresiva hasta 2029. En la parte autonómica de las retribuciones, el incremento acumulado será de 384,77 euros mensuales para los docentes de Primaria y de 389,50 euros para los de Secundaria. La cifra incluye un nuevo complemento docente de 170 euros mensuales al que la Generalitat añadió en la negociación final otros 50 euros respecto a la propuesta presentada el día anterior.Si se suman los incrementos salariales previstos por el Estado, la mejora total alcanzará los 599,50 euros mensuales en Primaria y los 633,58 euros en Secundaria al finalizar el periodo de aplicación. Desde la Generalitat destacan además que esta actualización retributiva situará a los docentes catalanes entre los mejor pagados de España, uno de los argumentos que el departamento ha utilizado durante la negociación para defender el alcance del acuerdo.Más allá de la cuestión salarial, uno de los aspectos más relevantes del pacto es la convocatoria de 5.000 plazas de cátedra para profesores de Secundaria, repartidas entre 2027 y 2028. También se prevé la incorporación de 6.300 dotaciones destinadas a reforzar la escuela inclusiva y una reducción progresiva de las ratios de alumnos hasta situarlas en 20 estudiantes por aula en Primaria y 25 en Secundaria.El documento incorpora además medidas ya negociadas en el acuerdo de marzo, como la convocatoria anual del concurso de traslados, el objetivo de alcanzar un 85% de profesorado con plaza definitiva en dos años, oposiciones anuales para cubrir más de 5.000 plazas pendientes, la eliminación de las entrevistas en determinados procesos selectivos y la limitación de las plazas perfiladas a un máximo del 3%.La firma del acuerdo supone un importante alivio para el Govern de Illa. La crisis educativa se había convertido en un problema político de primer orden por su prolongación en el tiempo y por el impacto que las movilizaciones estaban teniendo en la actividad escolar y en la percepción de las familias. El Ejecutivo socialista necesitaba una solución que permitiera recuperar la normalidad y evitar que el conflicto siguiera erosionando su imagen de capacidad de gestión.El conflicto había adquirido además una dimensión política especialmente sensible para el Govern. La oposición había aprovechado las protestas para cuestionar la gestión del departamento y la capacidad del Ejecutivo para alcanzar consensos con la comunidad educativa. La resolución del conflicto permite ahora a Illa cerrar uno de los asuntos que más desgaste le estaba provocando desde el inicio de la legislatura.No obstante, el cierre del acuerdo no ha sido unánime. El sindicato CGT Ensenyament abandonó la mesa antes de la conclusión de la reunión y rechazó suscribir el preacuerdo, insistiendo en sus críticas a la política educativa de la Generalitat y reclamando la dimisión de la consejera. Pese a ello, el respaldo de los dos sindicatos con mayor representación deja al Govern más cerca de dar por cerrado un conflicto que amenazaba con enquistarse. Tras semanas de paros docentes , encierros y varias reuniones sin acuerdo, la Generalitat ha conseguido cerrar uno de los frentes más incómodos que tenía abiertos en el ámbito social y político. La Consejería de Educación y Formación Profesional alcanzó este viernes «in extremis» y después de 12 horas de intensas negociaciones un acuerdo con los sindicatos mayoritarios de la enseñanza pública, Ustec-Stes y Aspepc-Sps, para mejorar las condiciones salariales y laborales de los docentes catalanes, poniendo fin a una larga movilización que había elevado la presión sobre el Ejecutivo de Salvador Illa. Ahora, según el compromiso que adquirió el sindicato mayoritario, el acuerdo deberá someterse a consulta entre el profesorado.El pacto llega después de una negociación especialmente compleja y de un conflicto que había ido escalando en intensidad durante las últimas semanas. Los sindicatos convocantes habían organizado jornadas de huelga territorializadas por toda Cataluña, cortes diarios de carreteras y concentraciones ante las sedes territoriales del departamento. La protesta se había convertido en uno de los principales focos de desgaste para el Govern, que veía cómo uno de los sectores tradicionalmente más movilizados de la función pública mantenía el pulso pese a los intentos de acercamiento.La tensión se había agravado además por la división sindical. Ustec y Aspepc, las organizaciones con mayor representación entre el profesorado, rechazaron por insuficiente el acuerdo alcanzado el pasado marzo entre la Generalitat y los sindicatos minoritarios CC.OO. Educació y UGT. Aquella firma, presentada por el Govern como una vía para encauzar el conflicto , no logró desactivar las protestas y fue interpretada por los sindicatos mayoritarios como una respuesta insuficiente a sus reivindicaciones.Noticia relacionada general No No Huelga de docentes Padres y alumnos alzan su voz: «No quiero que usen a mi hijo como rehén en su guerra» Esther ArmoraTras ocho reuniones de negociación y una última jornada maratoniana de horas de conversaciones, repartidas entre la mañana y la tarde, ambas partes lograron cerrar un documento que ahora deberá ser sometido a consulta entre el colectivo docente. El acuerdo contempla una mejora salarial progresiva hasta 2029. En la parte autonómica de las retribuciones, el incremento acumulado será de 384,77 euros mensuales para los docentes de Primaria y de 389,50 euros para los de Secundaria. La cifra incluye un nuevo complemento docente de 170 euros mensuales al que la Generalitat añadió en la negociación final otros 50 euros respecto a la propuesta presentada el día anterior.Si se suman los incrementos salariales previstos por el Estado, la mejora total alcanzará los 599,50 euros mensuales en Primaria y los 633,58 euros en Secundaria al finalizar el periodo de aplicación. Desde la Generalitat destacan además que esta actualización retributiva situará a los docentes catalanes entre los mejor pagados de España, uno de los argumentos que el departamento ha utilizado durante la negociación para defender el alcance del acuerdo.Más allá de la cuestión salarial, uno de los aspectos más relevantes del pacto es la convocatoria de 5.000 plazas de cátedra para profesores de Secundaria, repartidas entre 2027 y 2028. También se prevé la incorporación de 6.300 dotaciones destinadas a reforzar la escuela inclusiva y una reducción progresiva de las ratios de alumnos hasta situarlas en 20 estudiantes por aula en Primaria y 25 en Secundaria.El documento incorpora además medidas ya negociadas en el acuerdo de marzo, como la convocatoria anual del concurso de traslados, el objetivo de alcanzar un 85% de profesorado con plaza definitiva en dos años, oposiciones anuales para cubrir más de 5.000 plazas pendientes, la eliminación de las entrevistas en determinados procesos selectivos y la limitación de las plazas perfiladas a un máximo del 3%.La firma del acuerdo supone un importante alivio para el Govern de Illa. La crisis educativa se había convertido en un problema político de primer orden por su prolongación en el tiempo y por el impacto que las movilizaciones estaban teniendo en la actividad escolar y en la percepción de las familias. El Ejecutivo socialista necesitaba una solución que permitiera recuperar la normalidad y evitar que el conflicto siguiera erosionando su imagen de capacidad de gestión.El conflicto había adquirido además una dimensión política especialmente sensible para el Govern. La oposición había aprovechado las protestas para cuestionar la gestión del departamento y la capacidad del Ejecutivo para alcanzar consensos con la comunidad educativa. La resolución del conflicto permite ahora a Illa cerrar uno de los asuntos que más desgaste le estaba provocando desde el inicio de la legislatura.No obstante, el cierre del acuerdo no ha sido unánime. El sindicato CGT Ensenyament abandonó la mesa antes de la conclusión de la reunión y rechazó suscribir el preacuerdo, insistiendo en sus críticas a la política educativa de la Generalitat y reclamando la dimisión de la consejera. Pese a ello, el respaldo de los dos sindicatos con mayor representación deja al Govern más cerca de dar por cerrado un conflicto que amenazaba con enquistarse.  

La Conselleria de Educación y FP de la Generalitat y los sindicatos mayoritarios, Ustec·Stes y Aspepc·Sps, han acordado en la mesa sectorial de este viernes la mejora salarial para docentes en cuatro años -hasta 2029-, que cifran en unos 400 euros más, así como la convocatoria de plazas de cátedras, y esto se someterá a consulta del colectivo docente.

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