Picardo admite que un cambio tan relevante provoca dificultades prácticas Leer Picardo admite que un cambio tan relevante provoca dificultades prácticas Leer
«La eliminación de la Verja no será la solución de todos los problemas». Una sentencia repetida una y otra vez por Juan Franco, alcalde de La Línea, y numerosos agentes económicos y sociales del entorno de la Bahía de Algeciras. Desde el pasado 15 de julio acceder a Gibraltar es, en teoría, más fácil. No hay controles policiales pero las infraestructuras son las mismas, y en el aeropuerto, la frontera Schengen, pese a que se trabaja para solventarlos, está propiciando algunos problemas. También hay alertas sobre suministros, incluso medicamentos, y por si faltaba algo los trabajadores transfronterizos ya han pedido al Servicio Estatal de Empleo (SEPE) que aclare algunas dudas sobre las prestaciones por desempleo.
Cuando no se han cumplido ni dos semanas desde la entrada en vigor del tratado entre la UE, el Reino Unido y España para que la Roca sea un espacio Schengen y en el aeropuerto se apliquen los controles biométricos al igual que en el resto del viejo continente, los problemas se acumulan.
El ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, ha hecho un balance de estos primeros días admitiendo que «cualquier transformación de esta magnitud traerá consigo dificultades prácticas«. En un primer momento, negó caos en la terminal de pasajeros por los controles. Según el político llanito, el acuerdo histórico «no debe verse frustrado por los que pretenden convertir cada dificultad en una fuente de división o confrontación». Sin embargo, la realidad contrasta con los buenos deseos tanto de Picardo como de la mayor parte de dirigentes políticos y empresarios del entorno del Campo de Gibraltar.
De hecho, el Ejecutivo del territorio británico ha emitido un comunicado por las quejas, sobre todo en redes sociales, de ciudadanos en torno a los requisitos de entrada y viajes. «Las disposiciones que regulan el tránsito por el aeropuertos no permiten eludir los requisitos de visado o inmigración aplicables a los viajes al Reino Unido, Gibraltar o al espacio Schengen». Por ello, recomiendan a la ciudadanía que «se atenga a la información oficial sobre los requisitos de visados de inmigración».
No acaban aquí los inconvenientes que, todas las partes implicadas esperan se vayan solventando. Una conocida cadena de supermercados ya advierte a sus clientes que pueden existir problemas de abastecimientos con productos que llegan desde el Reino Unido. Pero además, las farmacias también han tenido algún que otro incidente en cuanto a la entrega de medicamentos.
De hecho, la ministra gibraltareña de Salud, Gemma Vasquez, ya ha identificado las causas de los retrasos en la llegada de medicinas procedentes de España. «Los retrasos se dieron en el lado español y afectaron al despacho aduanero de camiones que transportaban la mercancía». Según la dirigente gibraltareña, las autoridades de nuestro país ya han confirmado que trabajan para «subsanar» estos incidentes.
No obstante, fuentes de otros sectores consultadas por EL MUNDO han señalado que «estamos teniendo un sinfín de problemas con las importaciones de mercancías. Las colas de camiones para entrar son kilométricas debido a la complejidad de los nuevos sistemas».
Y por si faltaba algo, el sindicato CCOO y la Asociación de Trabajadores Españoles en Gibraltar (ASTECG) han pedido aclaraciones al SEPE sobre las prestaciones por desempleo del colectivo. «Queremos que dejen claras las instrucciones para que estos empleados puedan acceder a las prestaciones a las que tienen derecho de acuerdo con el nuevo tratado que ya está en vigor».
Ambas organizaciones consideran que es necesaria una mayor agilidad y más información para que estos ciudadanos puedan superar la situación de incertidumbre que están padeciendo y que creían resuelta.
Cabe recordar que durante su visita para retirar la Verja, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que habrá un fondo de compensación al que aportarán diferentes cantidades Gibraltar, Reino Unido y Europa.
Este es el escenario actual de un Peñón que sigue recibiendo turismo y en el que las colas, con o sin controles como ahora, son una norma casi habitual cada verano. Luego hay otros asuntos que, al menos así esperan todos los implicados y afectados, se vayan resolviendo con el paso del tiempo. Pero tal y como había anunciado Juan Franco, en reiteradas ocasiones, el día 16 de julio no todo iba a ser de color rosa.
El Ministerio de Transportes de Gibraltar ha impuesto la primera multa a un taxi español por prestar servicio en territorio llanito. Los inspectores interceptaron el vehículo, rotulado como taxi, en Devil’s Tower Road. Allí informaron al conductor de la infracción y le impusieron una multa de 300 libras por utilizar un vehículo de motor como servicio público sin la correspondiente licencia para la prestación de servicios por carretera concedida por la comisión de Transportes del ejecutivo gibraltareño.
Desde el inicio de esta nueva etapa en la relación entre España y la colonia británica la Policía Real de Gibraltar (Royal Gibraltar Police, RGP) y los inspectores del departamento ministerial han realizado controles en la frontera para impedir la entrada de taxis españoles e indicarles que regresen a su punto de partida.
Cabe recordar que el acuerdo entre la UE y el Reino Unido no contempla la prestación de servicios transfronterizos. Para recordar la normativa, el gobierno de Picardo ha colocado señales en la frontera para advertir a los conductores de que no pueden entrar en el Peñón.
Asimismo, desde la sede gubernamental anuncian que seguirán trabajando para garantizar que únicamente los taxis de la Roca presten servicio en su territorio y que los usuarios reciban el servicio que esperan. Además, se estudia la posibilidad de elevar la cuantía de la multa correspondiente a esta infracción.
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