Todos levantan la mano. El director de un hostal para migrantes en México acaba de describir ante un grupo de unas cincuenta personas de todas las edades los riesgos del viaje que se empeñan en hacer: secuestros, violaciones, aplastamientos por el tren, hambre… “Sabiendo todo esto, que levante la mano quien quiera seguir con su camino”, clama. Nadie lo duda. La secuencia es la esencia de la película a la que pertenece: Andy, que llega hoy viernes a las salas, dirigida por el cineasta español Román Parrado (Barcelona, 49 años) y que retrata, a través de los ojos de una niña mexicana de 12 años y de su amigo Fernando, un compañero de ruta más joven e inexperto, el largo y hostil camino por México que cerca de 1,5 millones de migrantes recorren al año —según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM)— para llegar a Estados Unidos.
Román Parrado estrena ‘Andy’, una película que mezcla ficción con recursos documentales, y que sigue el camino por México de un par de menores no acompañados
Todos levantan la mano. El director de un hostal para migrantes en México acaba de describir ante un grupo de unas cincuenta personas de todas las edades los riesgos del viaje que se empeñan en hacer: secuestros, violaciones, aplastamientos por el tren, hambre… “Sabiendo todo esto, que levante la mano quien quiera seguir con su camino”, clama. Nadie lo duda. La secuencia es la esencia de la película a la que pertenece: Andy, que llega hoy viernes a las salas, dirigida por el cineasta español Román Parrado (Barcelona, 49 años) y que retrata, a través de los ojos de una niña mexicana de 12 años y de su amigo Fernando, un compañero de ruta más joven e inexperto, el largo y hostil camino por México que cerca de 1,5 millones de migrantes recorren al año —según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM)— para llegar a Estados Unidos.
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