Aunque es un apasionado de la Premier League, a Lamine Yamal no le generaba especial atención la mística de Wembley. Hasta que se la explicaron. Entonces, el delantero de la Roja quería dejar su marca en La Catedral. Y no tardó en demostrar su ambición, esa que lo tiene a medio camino entre el Balón de Oro y recuperar el poder en España después de que sintiera que su protagonismo en Estados Unidos no fue el que su avidez (ego) le demanda. El reloj no había marcado los dos minutos y Lamine no paraba de morder a la defensa inglesa. No es su principal característica: es extraño verle correr detrás del balón. Sin embargo, quería dejar su sello en la casa de uno de sus principales competidores en la campaña rumbo al Balón de Oro, Kane.
El delantero, tras una buena presión, marca y se luce en su carrera hacia el Balón de Oro
Aunque es un apasionado de la Premier League, a Lamine Yamal no le generaba especial atención la mística de Wembley. Hasta que se la explicaron. Entonces, el delantero de la Roja quería dejar su marca en La Catedral. Y no tardó en demostrar su ambición, esa que lo tiene a medio camino entre el Balón de Oro y recuperar el poder en España después de que sintiera que su protagonismo en Estados Unidos no fue el que su avidez (ego) le demanda. El reloj no había marcado los dos minutos y Lamine no paraba de morder a la defensa inglesa. No es su principal característica: es extraño verle correr detrás del balón. Sin embargo, quería dejar su sello en la casa de uno de sus principales competidores en la campaña rumbo al Balón de Oro, Kane.
InglaterraING
2
Anthony Gordon 35′,Kane 39′
EspañaESP
3
Lamine Yamal 1′,Álex Baena 59′,Oyarzabal 73′
A Lamine le cuestionaban en el Barça la interpretación de los momentos de los partidos. Justamente por esa falta de experiencia, según las mismas fuentes, es que Flick no lo colocaba todavía de falso nueve. Pero el fútbol de Lamine evoluciona a una velocidad difícil de encasillar. Así que cuando se piensa que no va a presionar, sorprende, de la misma manera que lo hace cuando se piensa que todavía no lee las debilidades de sus rivales.
Lamine aprovechó que Guéhi se estaba sacando las legañas de los ojos y le birló el balón en la puerta del área. Robó y encaró a Trafford para dejar en Wembley la marca del 304: los números que hace con las manos en alguna de sus celebraciones en homenaje al código postal de su barrio, Rocafonda, en Mataró. “El míster nos aprieta mucho con que vayamos a la presión. Siempre digo que quiero ayudar al equipo. A veces me despisto, pero a veces robo y me quedo uno contra uno y puedo meter”, explicó el 19.
Se mostraba activo Lamine y eso que había perdido a sus socios en la banda derecha. Pedro Porro, su aliado en el Mundial, se cayó de la convocatoria por una lesión muscular. En Wembley lo iba a reemplazar su compañero en el Barcelona Eric García, uno de los preferidos del 19. Tampoco tuvo suerte. En el calentamiento previo al duelo frente a Inglaterra, el defensa azulgrana sintió molestias. Lo reemplazó Pubill.
Pero a Lamine no le importaba quién tenía a su lado. Él elogia la capacidad de Fermín para generar espacios, de la misma manera que descansa en la inteligencia de Oyarzabal. Pero ante Inglaterra, De la Fuente lo mezcló con Olmo como mediapunta y con Ferran Torres como delantero centro. No fue la noche del atacante del PSG; sí, en cambio, Olmo conectó bien con Lamine.
Ocurría, sin embargo, que Lamine no solo tenía su partido en mente. Tenía el de España. Y cuando parecía que la Roja se desinflaba en Wembley, Lamine insistió en la presión para recuperar el balón frente a O’Reilly. La acción del 19 provocó un nuevo error en la zaga inglesa que terminó con el empate de Baena.
Por entonces su fútbol se había elevado en Wembley, también se había salvado el récord de partidos invictos, ahora estirado hasta 39. “Siempre se pierde en el fútbol. Intentamos no ser nosotros los que pierdan. Es un estadio muy difícil”, expuso Lamine.
Faltaba la victoria. Y como en la final de la Eurocopa 2024, volvió a aparecer Oyarzabal para a hundir a Inglaterra, esta vez para silenciar Londres. “Pasa todo muy rápido, es instinto, detalles que caen a favor o en contra. El equipo no baja los brazos, siempre insistimos cuando las cosas no van bien”, sostuvo el delantero de la Real Sociedad. Y De la Fuente remató: Y De la Fuente añadió: “El resultado de hoy y nuestra trayectoria ponen en valor a esta generación. Es muy difícil hacer lo que hace este equipo. Son unos futbolistas sensacionales que no paran de crecer y crecer”.
La Roja comienza con buen pie una Nations League que espera finalizar en España. Rafael Louzán reveló que si el equipo se clasifica, presentará al Bernabéu y al José Zorrilla como sedes para albergar la Final Four.
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