El último sábado de MotoGP en Phillip Island tras tres décadas de visitas al singular trazado australiano no decepcionó a pesar del cielo encapotado y el frío en el cuerpo. Calentaron al público los pilotos y sus agallas, en especial la de los dos contendientes por el título, con un cuerpo a cuerpo de aúpa. La jornada terminó con golpe de teatro en una ‘sprint’ ganada, tras 19 minutos trepidantes, por Marc Márquez, por la mañana autor de una ‘pole’ también estratosférica.
El piloto de Ducati gana la ‘sprint’ y encarrila el título tras un gran duelo con el de Aprilia, que sufre una fractura en el brazo derecho y no podrá competir este domingo
El último sábado de MotoGP en Phillip Island tras tres décadas de visitas al singular trazado australiano no decepcionó a pesar del cielo encapotado y el frío en el cuerpo. Calentaron al público los pilotos y sus agallas, en especial la de los dos contendientes por el título, con un cuerpo a cuerpo de aúpa. La jornada terminó con golpe de teatro en una ‘sprint’ ganada, tras 19 minutos trepidantes, por Marc Márquez, por la mañana autor de una ‘pole’ también estratosférica.
El defensor de la corona, de nuevo líder del certamen tras su victoria, intercambió hasta nueve adelantamientos en seis vueltas con Jorge Martín, que desafortunadamente se cayó en plena batalla y se retiró en camilla y ambulancia, diagnosticado luego con una fractura en el radio del brazo derecho y una posible fractura del cúbito.
“Ha sido una gran batalla por el título. Lo he dado todo y he sido muy agresivo, pero Jorge era algo más rápido que yo. He tratado de defenderme de la mejor manera, y hemos hecho muchos adelantamientos al límite. Al final los dos íbamos pilotando al límite y ambos nos merecíamos la victoria, pero el motociclismo es así y hoy ha caído de mi lado. Espero que Jorge esté bien”, comentó Márquez, que ahora cuenta con 10 puntos de margen al frente de la tabla.
Martín fue trasladado de inmediato al centro médico tras su caída en la vuelta 8 de la ‘sprint’. Emergió del mismo con el brazo derecho en cabestrillo y fuerte hinchazón en la muñeca, y poco después su equipo confirmó las malas noticias. El madrileño se revolcó por la grava en la curva 8 del circuito, donde se rueda a unos 200 kilómetros por hora. El puntal de Aprilia apenas rozó la línea blanca húmeda que delimita el margen del circuito antes de perder el tren delantero de su RS-GP al tumbarse hacia la derecha para continuar su persecución sin tregua, poniendo un punto final amargo a la mejor pelea de todo el curso entre los candidatos a la corona. Probablemente la pelea definitiva.
Las hostilidades entre Márquez y Martín arrancaron a partir de la vuelta 3, cuando el madrileño le metió la moto al vigente campeón en la curva 4, la más lenta del trazado. El 93 no se arrugó y siempre le devolvió la tostada a su rival, amparándose en su filosofía de que la mejor defensa es un buen ataque. Ambos se vieron beneficiados también por la lucha entre Alex Márquez y Pedro Acosta por detrás, que llegaron a tocarse y perdieron comba con los líderes de la prueba en un abrir y cerrar de ojos.
“Lo de Marc y Jorge ha sido un espectáculo impresionante desde mi posición en pista. Yo he intentado luchar por la victoria, pero he perdido demasiado tiempo detrás de Pedro al principio”, apuntó el piloto de Gresini, que asistió desde primera fila al espectáculo y terminó heredando la segunda plaza en el podio para un nuevo doblete de los hermanos Márquez. Fabio Di Giannantonio, otro de los beneficiados por la caída del anterior líder del certamen, finalizó tercero en la prueba corta del sábado.
Más allá de la trepidante ‘sprint’, la jornada del sábado estuvo marcada también por la batalla contra el cronómetro. Con el asfalto empapado, Márquez estuvo a la altura de sus mejores exhibiciones en la lucha por la posición preeminente de parrilla, como Austin 2015 o Brno 2019. Aunque cayó nada más empezar la sesión, en seis minutos ya había regresado a pista para marcar tiempo. Dejó su mejor vuelta para el final. Con los especialistas bailando sobre el agua –prueba de ello la Honda de Johann Zarco en tercera plaza y la Yamaha de Jack Miller en quinta, imposible de ver en condiciones de seco–, el 93 firmó un 1:34.203 para firmar su enésima maravilla en MotoGP, quitándole un segundo y medio a Alex Márquez, segundo clasificado también en la parrilla.
Con su espectacular sábado, Marc Márquez selló su firma en el libro de los récords de Phillip Island, una sexta ‘pole’ en el trazado que le desempata con Casey Stoner, el último campeón australiano. Quedará para siempre como el tipo más veloz del histórico circuito golpeado por los vientos del océano Índico, y este domingo (04.00 horas, DAZN) partirá como favorito a llevarse un triunfo que podría dejar encarrilado su octavo título de campeón del mundo, un final anticlimático tras su primera gran batalla con Jorge Martín.
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