Puigdemont celebra «la derrota de los poderes públicos españoles» y dice que volvería a la unilateralidad

El ex presidente de la Generalitat de Cataluña y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha celebrado la decisión del Tribunal Constitucional, que hoy ha borrado la malversación a los líderes del ‘procés’ independentista y ha ordenado al Tribunal Supremo aplicar la ley de Amnistía, señalando que esta decisión «es la derrota de los poderes públicos españoles». Desde Bélgica, donde reside desde hace casi nueve años, cuando se fue de España para evitar la acción de la Justicia, ha cargado contra los jueces, Pedro Sánchez y José María Aznar, citándolos; así como Oriol Junqueras y Salvador Illa, sin citarlos.«La decisión que ha tomado hoy el Tribunal Constitucional derrota la estrategia de los diversos poderes públicos españoles que han impedido o han demorado la aplicación de la ley de Amnistía por razones estrictamente políticas. Se ha acabado el margen para manipular y retorcer la aplicación de una ley vigente desde hace dos años y cuatro meses. Hasta aquí ha llegado la orden dada por Aznar de poner palos en las ruedas. ‘El que pueda hacer, que haga’ ya no da para más», ha dicho Puigdemont, durante su intervención, en una comparecencia sin preguntas.El líder de Junts, socio del presidente del Gobierno hasta hace un año, no ha concretado la fecha de su vuelta a España, una vez que el magistrado instructor de su causa en el Tribunal Supremo, Pablo Llarena, ha retirado la orden de detención contra él, tras la decisión del Constitucional. Tal y como ha avanzado su abogado, Gonzalo Boye, tras hacerse público el pronunciamiento del Constitucional (siete votos a cinco) no volverá hasta el que Supremo le aplique la amnistía y no solo le retire la orden de detención. Puigdemont es diputado en el Parlament.En el ámbito político, en cualquier caso, Puigdemont ha valorado esta «victoria» como un respaldo a su decisión de salir de Cataluña en 2027, a diferencia de la estrategia de Junqueras, para enfrentarse al Estado de derecho español, y un apoyo firme para mantener la vía unilateral como último recurso. «Hoy no se soluciona nada. La amnistía forma parte de la fórmula para la resolución del conflicto histórico que existe entre Cataluña y España, pero la amnistía no es en sí misma su solución», ha dicho, tras contextualizar la norma como una «desautorización de la represión».Así, la reflexión del líder de Junts se basa en varios principios para justificar haber mantenido la posición durante nueve años. Por un lado, «la defensa de las instituciones y la legitimidad de sus decisiones frente a todo intento de someterlas al capricho represor español»; además «la defensa política de nuestros derechos fundamentales para conseguir un marco jurídico que los blinde mejor de lo que lo estaban en 2017»; y, sobre todo, «el carácter irrenunciable del derecho a la autodeterminación y a las acciones unilaterales de carácter democrático y pacífico que procedan cuando ya se hayan agotado todas las vías e intentos de solución negociada».De esta manera, el protagonista de la legislatura que arrancó en 2023 y finalizó ayer, cuando Sánchez disolvió las Cortes Generales y convocó a los españoles a las urnas el 29 de noviembre, ha reiterado la vía unilateral como posible obtención de la independencia de Cataluña, con el reflejo de la protagonizada en 2017, y abriendo la puerta a volverlo a hacer. Aunque no ha concretado el camino a recorrer por un movimiento que, en las urnas y en las calles, está desanimado y poco movilizado.«Es una clara derrota de los poderes públicos españoles que han intentado llevarnos ante un tribunal español, incluido el todavía primer ministro Pedro Sánchez, que se comprometió públicamente a ello» Carles PuigdemontEn su intervención, de poco menos de siete minutos, también ha dedicado algunas palabras para cargar contra Sánchez e Illa. Del presidente del Gobierno y líder del PSOE ha recordado que se comprometió a traerlo del extranjero y sentarlo ante la Justicia. Una estrategia fracasada, ha dicho hoy Puigdemont: «Es una clara derrota de los poderes públicos españoles que han intentado llevarnos ante un tribunal español, incluido el todavía primer ministro Pedro Sánchez, que se comprometió públicamente a ello».Sobre Illa ha hecho mención que los casi nueve años que él ha vivido en Bélgica han tenido consecuencias personales, familiares y sociales, y no solo políticas. Además de que considera que no ha tenido las mismas condiciones políticas para defender el proyecto de Junts («que han acabado teniendo consecuencias en los resultados electorales»), «negar esta evidencia y pretender que vivimos en normalidad, reencuentro y concordia es mentir, es insultar el sufrimiento de tantas personas que, de cerca o de lejos, padecen las consecuencias de la represión en sus vidas».Con todo, su defensa del relato político se ha centrado en la utilidad del «exilio», si bien no ha dicho nada de que la ley de Amnistía se aprobó gracias a que Sánchez necesitó los siete votos de Junts en el Congreso para la investidura. Sánchez, Illa y el PSOE negaron dar ese paso hasta dos días antes de la cita con las urnas de 2023. «Decidimos ir al exilio a hacer política y no hemos parado hasta asegurar que el retorno tenga también sentido político. No fuimos al exilio a defender los partidos políticos de cada uno, sino a defender las instituciones y los derechos del pueblo de Cataluña gravemente amenazados por el 155 y la represión policial y judicial, y volveremos de la misma manera: no al servicio de nuestro partido, sino al servicio de nuestro país», ha añadido. El ex presidente de la Generalitat de Cataluña y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha celebrado la decisión del Tribunal Constitucional, que hoy ha borrado la malversación a los líderes del ‘procés’ independentista y ha ordenado al Tribunal Supremo aplicar la ley de Amnistía, señalando que esta decisión «es la derrota de los poderes públicos españoles». Desde Bélgica, donde reside desde hace casi nueve años, cuando se fue de España para evitar la acción de la Justicia, ha cargado contra los jueces, Pedro Sánchez y José María Aznar, citándolos; así como Oriol Junqueras y Salvador Illa, sin citarlos.«La decisión que ha tomado hoy el Tribunal Constitucional derrota la estrategia de los diversos poderes públicos españoles que han impedido o han demorado la aplicación de la ley de Amnistía por razones estrictamente políticas. Se ha acabado el margen para manipular y retorcer la aplicación de una ley vigente desde hace dos años y cuatro meses. Hasta aquí ha llegado la orden dada por Aznar de poner palos en las ruedas. ‘El que pueda hacer, que haga’ ya no da para más», ha dicho Puigdemont, durante su intervención, en una comparecencia sin preguntas.El líder de Junts, socio del presidente del Gobierno hasta hace un año, no ha concretado la fecha de su vuelta a España, una vez que el magistrado instructor de su causa en el Tribunal Supremo, Pablo Llarena, ha retirado la orden de detención contra él, tras la decisión del Constitucional. Tal y como ha avanzado su abogado, Gonzalo Boye, tras hacerse público el pronunciamiento del Constitucional (siete votos a cinco) no volverá hasta el que Supremo le aplique la amnistía y no solo le retire la orden de detención. Puigdemont es diputado en el Parlament.En el ámbito político, en cualquier caso, Puigdemont ha valorado esta «victoria» como un respaldo a su decisión de salir de Cataluña en 2027, a diferencia de la estrategia de Junqueras, para enfrentarse al Estado de derecho español, y un apoyo firme para mantener la vía unilateral como último recurso. «Hoy no se soluciona nada. La amnistía forma parte de la fórmula para la resolución del conflicto histórico que existe entre Cataluña y España, pero la amnistía no es en sí misma su solución», ha dicho, tras contextualizar la norma como una «desautorización de la represión».Así, la reflexión del líder de Junts se basa en varios principios para justificar haber mantenido la posición durante nueve años. Por un lado, «la defensa de las instituciones y la legitimidad de sus decisiones frente a todo intento de someterlas al capricho represor español»; además «la defensa política de nuestros derechos fundamentales para conseguir un marco jurídico que los blinde mejor de lo que lo estaban en 2017»; y, sobre todo, «el carácter irrenunciable del derecho a la autodeterminación y a las acciones unilaterales de carácter democrático y pacífico que procedan cuando ya se hayan agotado todas las vías e intentos de solución negociada».De esta manera, el protagonista de la legislatura que arrancó en 2023 y finalizó ayer, cuando Sánchez disolvió las Cortes Generales y convocó a los españoles a las urnas el 29 de noviembre, ha reiterado la vía unilateral como posible obtención de la independencia de Cataluña, con el reflejo de la protagonizada en 2017, y abriendo la puerta a volverlo a hacer. Aunque no ha concretado el camino a recorrer por un movimiento que, en las urnas y en las calles, está desanimado y poco movilizado.«Es una clara derrota de los poderes públicos españoles que han intentado llevarnos ante un tribunal español, incluido el todavía primer ministro Pedro Sánchez, que se comprometió públicamente a ello» Carles PuigdemontEn su intervención, de poco menos de siete minutos, también ha dedicado algunas palabras para cargar contra Sánchez e Illa. Del presidente del Gobierno y líder del PSOE ha recordado que se comprometió a traerlo del extranjero y sentarlo ante la Justicia. Una estrategia fracasada, ha dicho hoy Puigdemont: «Es una clara derrota de los poderes públicos españoles que han intentado llevarnos ante un tribunal español, incluido el todavía primer ministro Pedro Sánchez, que se comprometió públicamente a ello».Sobre Illa ha hecho mención que los casi nueve años que él ha vivido en Bélgica han tenido consecuencias personales, familiares y sociales, y no solo políticas. Además de que considera que no ha tenido las mismas condiciones políticas para defender el proyecto de Junts («que han acabado teniendo consecuencias en los resultados electorales»), «negar esta evidencia y pretender que vivimos en normalidad, reencuentro y concordia es mentir, es insultar el sufrimiento de tantas personas que, de cerca o de lejos, padecen las consecuencias de la represión en sus vidas».Con todo, su defensa del relato político se ha centrado en la utilidad del «exilio», si bien no ha dicho nada de que la ley de Amnistía se aprobó gracias a que Sánchez necesitó los siete votos de Junts en el Congreso para la investidura. Sánchez, Illa y el PSOE negaron dar ese paso hasta dos días antes de la cita con las urnas de 2023. «Decidimos ir al exilio a hacer política y no hemos parado hasta asegurar que el retorno tenga también sentido político. No fuimos al exilio a defender los partidos políticos de cada uno, sino a defender las instituciones y los derechos del pueblo de Cataluña gravemente amenazados por el 155 y la represión policial y judicial, y volveremos de la misma manera: no al servicio de nuestro partido, sino al servicio de nuestro país», ha añadido.  

El ex presidente de la Generalitat de Cataluña y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha celebrado la decisión del Tribunal Constitucional, que hoy ha borrado la malversación a los líderes del ‘procés’ independentista y ha ordenado al Tribunal Supremo aplicar la ley de Amnistía, … señalando que esta decisión «es la derrota de los poderes públicos españoles». Desde Bélgica, donde reside desde hace casi nueve años, cuando se fue de España para evitar la acción de la Justicia, ha cargado contra los jueces, Pedro Sánchez y José María Aznar, citándolos; así como Oriol Junqueras y Salvador Illa, sin citarlos.

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