El grupo Volkswagen ha informado este viernes en un comunicado que el futuro de la marca Seat dependerá de las regulaciones de emisiones en Europa, por lo que no asegura su continuidad más allá de 2030. “En el contexto actual, con una regulación cada vez más exigente, el coste de la electrificación y la inversión necesaria para desarrollar una nueva generación de modelos eléctricos, hacen que este análisis para seguir invirtiendo en la marca Seat sea cada vez más complejo”, ha reconocido la empresa. El consorcio alemán ha destacado, eso sí, que continuarán con los lanzamientos y actualizaciones ya previstos como la introducción de versiones mild hybrid para los modelos Ibiza y Arona, ambos fabricados en la planta de Seat Martorell (Barcelona), previstas para 2027.
La compañía señala que la filial española, incluyendo a Cupra, “tiene un papel importante” en el grupo alemán
La compañía señala que la filial española, incluyendo a Cupra, “tiene un papel importante” en el grupo alemán

El grupo Volkswagen ha informado este viernes en un comunicado que el futuro de la marca Seat dependerá de las regulaciones de emisiones en Europa, por lo que no asegura su continuidad más allá de 2030. “En el contexto actual, con una regulación cada vez más exigente, el coste de la electrificación y la inversión necesaria para desarrollar una nueva generación de modelos eléctricos, hacen que este análisis para seguir invirtiendo en la marca Seat sea cada vez más complejo”, ha señalado la empresa. El consorcio alemán ha destacado que continuarán con los lanzamientos y actualizaciones ya previstos como la introducción de versiones mild hybrid del Ibiza y el Arona prevista para 2027.
El comunicado de este viernes llega después de que esta semana se filtrara a la prensa alemana que el grupo tenía entre sus planes el fin de la marca Seat, histórica firma nacida hace 76 años. Según la información publicada por la revista Wirtschafts Woche, la insignia de origen español desaparecerá en 2029. Esto supone poner negro sobre blanco lo que el consorcio llevaba haciendo años tras el éxito de la marca Cupra, firma nacida en el seno de Seat que se estaba comiendo a la marca original: todas las nuevas inversiones de esta década se estaban destinando a Cupra, que ofrece unos mejores márgenes de ganancias y que ha sido un éxito entre los clientes desde su lanzamiento en 2018. Entre 2019 y 2024, ejercicio en el que Seat SA logró un beneficio operativo récord (633 millones de euros), las ganancias por cada vehículo vendido habían aumentado un 35% gracias a Cupra.
La marca tiene actualmente una gama desactualizada, más allá de los restyling del Ibiza y el Arona (ambos fabricados en Martorell) lanzados a finales de 2025. En una Europa en la que se avanza hacia una electrificación total del parque automovilístico, más allá de que Bruselas ha abierto la puerta a que se vendan un 10% de vehículos de combustión en 2035, Seat queda en fuera de juego al no tener ningún modelo electrificado. Fuentes cercanas a la compañía señalan que esa decisión aún no se ha tomado. Matías Carnero, presidente del comité de empresa y secretario general de UGT de Seat, señala a este medio que, en caso de que no se electrifique la firma (Martorell hace tres modelos de la marca: el Ibiza, el Arona y el León, además de otros coches de Cupra y un eléctrico de Volkswagen), se hace aún más necesaria la segunda plataforma de producción de vehículos eléctricos que UGT lleva tiempo demandando, que complementaría a la plataforma ya instalada de la que salen el ID. Polo y el Cupra Raval.
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