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Dice Juan Fernández, ex alcalde de Linares -el más longevo desde que se tienen registros, 20 años con la vara de mando- que la publicación, este miércoles, de su nombre en el Boletín Oficial del Estado (BOE) es un «alivio», pero…
El ex político, antaño referente del PSOE en su provincia, Jaén, acaba de ser indultado -junto a la ex presidenta del Parlamento catalán Laura Borràs y el gestor cultural Natalio Grueso– y eso supone librarse de entrar en la celda de una cárcel que ya le estaba esperando desde finales del año pasado tras ser condenado a tres años de prisión y otros siete de inhabilitación por cobrar ilegalmente sobresueldos de más de 125.000 euros. Fernández cuenta a EL MUNDO que sí, que está contento, pero que «esto no ha terminado» y que, pese a que su condena es firme (ratificada por el Tribunal Supremo) no piensa cejar en su empeño:«Limpiar mi nombre definitivamente».
Irá, asegura, «adonde haga falta» porque insiste en que el dinero que se embolsó -él reduce los 125.000 euros a poco más de 41.000 euros- se lo embolsó legalmente, con el conocimiento y con el consentimiento de su partido y de los miembros del grupo municipal del que procedía el dinero, alrededor de 1.700 euros al mes según el Supremo.
Se dice víctima de una conspiración por parte «de dos personas» de su partido, que no del PSOE como organización, y apunta, como móvil, su gran ascendencia no solo en su municipio, Linares, donde parecía imbatible, sino en el partido y en la provincia hasta el punto de que algunos le vieron como una amenaza a neutralizar. Señala, con nombre y apellidos, a la entonces vicepresidenta de la Diputación, Pilar Parra, y a quien, hasta hace muy poco, era el secretario provincial del PSOE, Francisco Reyes.
«Han ido a por mí, me la han jugado, pero tengo el apoyo de mi pueblo», manifiesta el día en el que ha sido indultado, recordando que a favor de ese perdón ha tenido un peso importante el apoyo de sus vecinos, que han recogido más de 4.000 firmas con el respaldo de 16 asociaciones vecinales. No solo eso, sino que, además, han firmado a favor del indulto tanto el PP de Linares como el PSOE local, su antiguo partido, del que fue expulsado tras la denuncia y posterior imputación.
Pero no acaban ahí los señalamientos del ex alcalde de Linares, que también acusa de estar detrás de su caída a la ex secretaria general del PSOE andaluz y ex presidenta de la Junta, Susana Díaz. «Me lo dijeron [José Luis] Ábalos y [Santos] Cerdán cuando fui a verles», explica. Detrás estarían las reivindicaciones del ex alcalde de los planes de desarrollo prometidos por el Ejecutivo autonómico para su pueblo tras la grave crisis que supuso el cierre de la factoría de automóviles Santana, el motor económico no solo de esta población (55.000 habitantes), sino de toda la comarca.
Fernández se ufana de haber llevado «20 autobuses a Sevilla» para manifestarse ante las puertas del Palacio de San Telmo, la sede de la Presidencia de la Junta, para reclamar el cumplimiento de la palabra dada. Afirma que era molesto e insinúa que eso jugó en su contra y fue uno de los motivos por los que le «pusieron una denuncia».
«Compraron a los que tenía alrededor», apunta en alusión a sus propios concejales, uno de los cuales interpuso la denuncia, y va más allá cuando se le pregunta por el papel de los jueces que, instancia tras instancia, consideraron ilegales los pagos recibidos: «A los jueces también se les compra».
Durante dos décadas, entre 1999 y 2019, Fernández fue uno de los alcaldes más votados del PSOE, con un amplio respaldo de sus vecinos y un papel principal en la rebelión que protagonizaron los linarenses tras el cierre de Santana Motor y la crisis económica y social que ello provocó en el municipio.
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