Aubameyang no tiene fin y el Deportivo conquista La Cerámica

El estado de euforia se ha declarado en el Deportivo, que ha regresado a Primera División por todo lo alto, exuberante en el mercado de fichajes y también sobre el césped porque tras cuatro partidos suma 8 puntos de 12 posibles y no conoce la derrota. Gran parte de la fiesta la paga Aubameyang, que en el triunfo con remontada en Villarreal (2-3) marcó por cuarta jornada consecutiva y aportó además dos pases que valieron las otras dos dianas de su equipo. Superó el Deportivo a un rival de Champions. El Villarreal vuelve el próximo martes a la competición de la que salió trasquilado a las primeras de cambio el año pasado. Le espera el Dortmund en Alemania y las sensaciones no son las mejores porque su gente le despidió entre silbidos y reproches. Si el Deportivo no conoce la derrota, el Villarreal es la otra cara de la moneda: todavía no ha ganado.

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 El cuarto gol del veterano delantero en cuatro jornadas da la remontada y el triunfo al conjunto gallego, que miró a la cara a un Villarreal despedido entre abucheos de su gente  

El estado de euforia se ha declarado en el Deportivo, que ha regresado a Primera División por todo lo alto, exuberante en el mercado de fichajes y también sobre el césped porque tras cuatro partidos suma 8 puntos de 12 posibles y no conoce la derrota. Gran parte de la fiesta la paga Aubameyang, que en el triunfo con remontada en Villarreal (2-3) marcó por cuarta jornada consecutiva y aportó además dos pases que valieron las otras dos dianas de su equipo. Superó el Deportivo a un rival de Champions. El Villarreal vuelve el próximo martes a la competición de la que salió trasquilado a las primeras de cambio el año pasado. Le espera el Dortmund en Alemania y las sensaciones no son las mejores porque su gente le despidió entre silbidos y reproches. Si el Deportivo no conoce la derrota, el Villarreal es la otra cara de la moneda: todavía no ha ganado. 

VLLVillarreal

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2

Luiz Júnior, Sergi Cardona, Renato Veiga, Alex Freeman, Logan Costa (Ilias Akhomach, min. 82), Pape Gueye (Santi Comesaña, min. 61), Nicolas Pepe, Nathan Saliba, Alberto Moleiro (Tajon Buchanan, min. 61), Ayoze Pérez (Georges Mikautadze, min. 61) y Gerard Moreno (Tani Oluwaseyi, min. 76)

DEPDeportivo

3

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Leo Román, Ximo Navarro, José María Giménez (Miguel Loureiro, min. 65), Lucas Noubi, Giacomo Quagliata, Lorenzo Amatucci, Luismi Cruz (Zakaria Eddahchouri, min. 76), Riki Rodríguez (Yeremay Hernández, min. 53), Mario Soriano (Marc Casadó, min. 65), Bil Nsongo (Adama Traoré, min. 65) y Pierre-Emerick Aubameyang

Goles 1-0 min. 18: Nicolas Pepe. 1-1 min. 42: Luismi Cruz. 2-1 min. 75: Adama Traoré. 2-2 min. 78: Zakaria Eddahchouri. 2-3 min. 87: Aubameyang

Arbitro Jesús Gil Manzano

Tarjetas amarillas Comesaña (min. 80), Tajon Buchanan (min. 86), Lorenzo Amatucci (min. 90), Yeremay Hernández (min. 92)

El partido tuvo ritmo y eso lo convirtió en entretenido, quizás no tanto para el técnico del Deportivo, siempre aplicado para que el equipo evite transiciones del rival, especialmente dañinas si enfrente hay un rival como el Villarreal especialmente enfocado en convertirse en vertical nada más recuperar la pelota. Fue así como castigaron los locales al Dépor, dañado tras una pérdida de balón de Luismi Cruz cuando sus compañeros trataban de desplegarse en ataque. El Villarreal ni se lo pensó, pisó el acelerador y llevó la pelota cuanto antes a Pépé, que se encontró con una salida a destiempo del meta Leo Román. Midió mal el guardameta del Deportivo, que tenía el auxilio de un compañero y debió quedarse bajo palos. No lo hizo, abrió la puerta y el balón entró hasta la cocina para poner en ventaja a los amarillos.

Fue ahí cuando el Deportivo mostró orgullo y sobre todo fútbol. Se revolvió ante la desventaja y se lanzó a por el empate para llevar el partido a un terreno inimaginable en un duelo entre un equipo de Champions y un recién ascendido. Pero no tiene complejos este Dépor repleto de jugones y de futbolistas acostumbrados a los grandes escenarios. Dos de ellos, Giménez, que llegó sobre la bocina del mercado cedido por el Atlético tras trece cursos en la pelea por los títulos, y Aubameyang, del que sobra referir su lustroso currículum, fabricaron el empate. Filtró el central desde la zaga y acomodó el delantero para la llegada de Luismi Cruz, que encontró revancha con un remate cruzado que ajustó al palo opuesto al que tapaba el portero local. Poco más de 20 minutos había pasado en desventaja el Deportivo, entre el 18 y el 42. Y en ese tiempo no dejó de buscar el gol, con Aubameyang, claro. También con el incansable Bil Nsongo o con las llegadas de Quagliata y Navarro por los costados. Empató justo antes del descanso el equipo coruñés y nadie pudo decir que fue injusto.

Con todo, el Villarreal siempre estuvo al acecho porque siempre encontró la manera de llegar con peligro al borde del área de su oponente. Allí desenfundó Moleiro cuando su equipo aún estaba en ventaja para que Leo Román también tuviese su desquite y evidenciase su carácter felino bajo palos. Poco después llegó el empate y el receso, pero tras el parón el partido cambió.

El Villarreal volvió de la caseta mandón y trabajador en la resta para evitar que el Deportivo juntase pases y saliese de su campo. Se tuvieron que atrincherar los blanquiazules. Supieron sufrir para juntarse y amurallarse, para repetir esfuerzos defensivos porque no había manera de descansar con el balón en los pies. Apuntó el Villarreal, pero no golpeó en sus opciones más claras, en un disparo de Gueye altó después de que Saliba explotase la debilidad deportivista en el flanco diestro. Y le anuló un gol Gil Manzano al mediocentro senegalés tras una falta en la que varios jugadores amarillos invadieron el espacio de la barrera deportivista.

El Deportivo había perdido el hilo y todavía se enredó más cuando otro debutante, Adama Traoré, se embocó un gol en propia meta para evidenciar sus problemas para actuar como lateral derecho. Llegó tarde el musculado jugador catalán a una cobertura y resolvió con un testarazo que se fue manso a la red. Un desastre del que se desquitó después con varias arrancadas marca de la casa que desnudaron a la defensa del Villarreal… y también evidenciaron por sus problemas para recuperar la posición que está corto de entrenamiento. El caso es que Adama, como todo el Deportivo, cantó victoria al final de manera inopinada porque el cuarto de hora postrero lo hizo virar todo y puso en evidencia a Luiz Junior, el criticado portero del Villarreal, que pudo hacer mucho más en los dos goles que le dieron la vuelta al partido para que los tres puntos se fuesen a A Coruña.

Marcó primero Eddahchouri, un heterodoxo delantero con una cualidad esencial: cada vez que tiene el balón en los pies y otea la portería descerraja un remate. Con uno que entró en el espacio que había entre el portero y el palo empató la liza desde una posición que no le daba grandes ventajas. Poco después el Villarreal se durmió en una salida de balón y el regalo lo convirtió en gol Aubameyang en un mano a mano en el que el portero se hizo pequeño. Ganó el Deportivo, con más coraje que justicia, pero con el sello de un equipo que miró a la cara siempre a su rival, le desafió y, al fin, le derrotó.

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