Abascal reclama en Palma «una gran mayoría» para «un gran cambio» en España

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha dejado claro este sábado en Palma que su objetivo no es convertirse en vicepresidente de un futuro Gobierno de coalición, sino llegar a la Moncloa como presidente del Ejecutivo. «No me presento a la Vicepresidencia del Gobierno, me presento a la Presidencia del Gobierno», ha proclamado ante miles de simpatizantes congregados junto a la Catedral de Mallorca.El mitin ha reunido a unas 3.000 personas, según los organizadores, y 1.500, de acuerdo con los datos facilitados por la Delegación del Gobierno. Entre numerosas banderas españolas y algunas de Ceuta, los asistentes han recibido a Abascal al grito de «¡presidente, presidente!» y han coreado consignas contra el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, incluidos insultos como «Pedro Sánchez, hijo de puta».En un discurso de marcado tono electoral, el dirigente de Vox ha insistido en que su partido concurre a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre con la intención de ganarlas y no de desempeñar un papel secundario en un eventual Gobierno alternativo al socialista.«No pretendo ser osado. No es fácil ganar unas elecciones, pero no es imposible. Dadnos una gran mayoría y haremos un gran cambio en España», ha afirmado, antes de reiterar: «Nos presentamos para ganar las elecciones». Abascal ha asegurado, además, que Vox respetará el veredicto de las urnas: «Somos patriotas, pero también somos demócratas y nosotros sí aceptaremos el resultado».Duras acusaciones contra Sánchez y el PSOEBuena parte de la intervención de Abascal ha estado dedicada a cargar contra Sánchez y el PSOE, a los que ha responsabilizado de la situación política, económica y social que atraviesa España.El presidente de Vox ha acusado al jefe del Ejecutivo de protagonizar una «traición permanente» a los intereses nacionales y de estar dispuesto a cualquier cosa para mantenerse en el poder. «Sánchez solo se acuerda de sí mismo», ha denunciado, al tiempo que ha calificado los últimos ocho años de gobierno socialista como un periodo «ominoso y de vergüenza para España».Abascal también se ha referido a los incidentes y protestas contra sus actos electorales, asegurando que quienes recurren a la violencia pretenden intimidar a sus seguidores y desviar la atención de los problemas del país. En este sentido, ha agradecido especialmente la presencia de las personas mayores, a quienes, según ha sostenido, se intenta «asustar y atemorizar».A su juicio, «los violentos buscan que la violencia sea una cortina de humo» para ocultar la gestión del Gobierno y los presuntos casos de corrupción que afectan al entorno socialista.El líder de Vox ha mencionado expresamente a la esposa y al hermano de Sánchez, así como al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, y ha lanzado acusaciones sobre supuestas irregularidades que no ha acompañado de pruebas durante su intervención.«Pretenden que no nos acordemos de su mujer, de su hermano, de Zapatero…», ha manifestado, antes de cuestionar si Sánchez conocía las joyas que Zapatero guardaba en una caja fuerte de un despacho en la madrileña calle de Ferraz.La inmigración, uno de los ejes del discursoLa inmigración ha ocupado otro de los grandes bloques del mitin. Abascal ha defendido una política de «prioridad nacional» que sitúe a los españoles por delante de los extranjeros en el acceso a determinadas prestaciones y ayudas públicas.«No pueden entrar cinco millones de personas en un país en cinco años y que no pase nada. No necesitamos más gente en España en estos momentos», ha sostenido, vinculando el crecimiento de la población inmigrante con las dificultades de acceso a la vivienda, la presión sobre los servicios públicos y la inseguridad.El dirigente de Vox ha reclamado la expulsión de los inmigrantes en situación irregular y de los extranjeros que cometan delitos, al tiempo que ha defendido la denominada «remigración» de quienes, según su planteamiento, se benefician de las ayudas sociales sin contribuir al sostenimiento del país.«Tienen que irse todos los ilegales y los que han entrado sin permiso. Los delincuentes, los violadores, los que no respetan a las mujeres. No los queremos ni en España ni en nuestras cárceles. Fuera de aquí», ha proclamado.No obstante, ha matizado que sus críticas no se dirigen a todas las personas llegadas del extranjero y ha expresado su agradecimiento a quienes «vinieron a sumar en su momento y a mejorar este país».También ha hecho referencia a Ceuta, cuya situación ha utilizado para acusar al Gobierno de inacción frente a lo que ha denominado una «invasión» migratoria.Impuestos, vivienda y pensionesEn materia económica, Abascal ha defendido un programa basado en la reducción de impuestos, la desregulación y la prioridad de los ciudadanos españoles en el acceso a las prestaciones públicas.«Los españoles pagan más impuestos que nunca y reciben menos que nunca, y los servicios cada vez están peor», ha asegurado, responsabilizando al Ejecutivo de destinar recursos a políticas ideológicas en lugar de invertirlos en infraestructuras y servicios esenciales.El presidente de Vox ha acusado al Gobierno de desatender el mantenimiento de carreteras y vías ferroviarias mientras, según sus palabras, el dinero público termina destinado a «la prostitución, porquerías ideológicas y fanatismos».Asimismo, ha advertido de que España corre el riesgo de encaminarse hacia escenarios de conflictividad social y deterioro económico, al asegurar que el país va camino de convertirse en «la Francia en llamas o la Venezuela chavista».En relación con las pensiones, ha tratado de tranquilizar a los jubilados y ha rechazado las advertencias sobre las consecuencias que podrían tener las políticas de Vox para el sistema público.«El riesgo para las pensiones es la continuidad de Sánchez. Pueden estar tranquilos porque las pensiones se van a pagar como sea necesario», ha afirmado, acusando a sus adversarios políticos de utilizar esta cuestión para generar miedo entre los mayores.Le Senne llama a echar a Sánchez de la MoncloaEl acto también ha contado con la intervención del presidente del Parlamento balear y dirigente de Vox, Gabriel Le Senne, quien ha llamado a movilizar al electorado para propiciar un cambio de Gobierno en las próximas elecciones generales. «Vamos a echar de la Moncloa a la mafia de Pedro Sánchez», ha proclamado ante los simpatizantes de la formación.Le Senne ha insistido en la trascendencia de la cita electoral y ha advertido de que España no puede permitirse una nueva legislatura socialista. «No podemos fallar. España no se puede permitir cuatro años más de Pedro Sánchez, de ninguna manera», ha afirmado.Durante su intervención también ha tenido palabras de recuerdo para María José Verdú, diputada de Vox en el Parlament balear fallecida este viernes a los 58 años.Por su parte, Maribel Cerezo, cabeza de lista de Vox por Baleares al Congreso de los Diputados, ha centrado parte de su intervención en las dificultades que encuentran los residentes de las islas, especialmente los jóvenes y las familias, para acceder a una vivienda.Cerezo ha defendido que las políticas públicas deben dar prioridad a los mallorquines y ha reivindicado las propuestas de su formación en materia migratoria. «Primero los mallorquines, los jóvenes y las familias en el acceso a la vivienda», ha reclamado.La candidata también ha defendido la devolución a sus países de origen de las personas que accedan irregularmente a España. «Quien entra de manera irregular se vuelve a su país y eso no es odio, es defensa de lo nuestro», ha afirmado. El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha dejado claro este sábado en Palma que su objetivo no es convertirse en vicepresidente de un futuro Gobierno de coalición, sino llegar a la Moncloa como presidente del Ejecutivo. «No me presento a la Vicepresidencia del Gobierno, me presento a la Presidencia del Gobierno», ha proclamado ante miles de simpatizantes congregados junto a la Catedral de Mallorca.El mitin ha reunido a unas 3.000 personas, según los organizadores, y 1.500, de acuerdo con los datos facilitados por la Delegación del Gobierno. Entre numerosas banderas españolas y algunas de Ceuta, los asistentes han recibido a Abascal al grito de «¡presidente, presidente!» y han coreado consignas contra el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, incluidos insultos como «Pedro Sánchez, hijo de puta».En un discurso de marcado tono electoral, el dirigente de Vox ha insistido en que su partido concurre a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre con la intención de ganarlas y no de desempeñar un papel secundario en un eventual Gobierno alternativo al socialista.«No pretendo ser osado. No es fácil ganar unas elecciones, pero no es imposible. Dadnos una gran mayoría y haremos un gran cambio en España», ha afirmado, antes de reiterar: «Nos presentamos para ganar las elecciones». Abascal ha asegurado, además, que Vox respetará el veredicto de las urnas: «Somos patriotas, pero también somos demócratas y nosotros sí aceptaremos el resultado».Duras acusaciones contra Sánchez y el PSOEBuena parte de la intervención de Abascal ha estado dedicada a cargar contra Sánchez y el PSOE, a los que ha responsabilizado de la situación política, económica y social que atraviesa España.El presidente de Vox ha acusado al jefe del Ejecutivo de protagonizar una «traición permanente» a los intereses nacionales y de estar dispuesto a cualquier cosa para mantenerse en el poder. «Sánchez solo se acuerda de sí mismo», ha denunciado, al tiempo que ha calificado los últimos ocho años de gobierno socialista como un periodo «ominoso y de vergüenza para España».Abascal también se ha referido a los incidentes y protestas contra sus actos electorales, asegurando que quienes recurren a la violencia pretenden intimidar a sus seguidores y desviar la atención de los problemas del país. En este sentido, ha agradecido especialmente la presencia de las personas mayores, a quienes, según ha sostenido, se intenta «asustar y atemorizar».A su juicio, «los violentos buscan que la violencia sea una cortina de humo» para ocultar la gestión del Gobierno y los presuntos casos de corrupción que afectan al entorno socialista.El líder de Vox ha mencionado expresamente a la esposa y al hermano de Sánchez, así como al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, y ha lanzado acusaciones sobre supuestas irregularidades que no ha acompañado de pruebas durante su intervención.«Pretenden que no nos acordemos de su mujer, de su hermano, de Zapatero…», ha manifestado, antes de cuestionar si Sánchez conocía las joyas que Zapatero guardaba en una caja fuerte de un despacho en la madrileña calle de Ferraz.La inmigración, uno de los ejes del discursoLa inmigración ha ocupado otro de los grandes bloques del mitin. Abascal ha defendido una política de «prioridad nacional» que sitúe a los españoles por delante de los extranjeros en el acceso a determinadas prestaciones y ayudas públicas.«No pueden entrar cinco millones de personas en un país en cinco años y que no pase nada. No necesitamos más gente en España en estos momentos», ha sostenido, vinculando el crecimiento de la población inmigrante con las dificultades de acceso a la vivienda, la presión sobre los servicios públicos y la inseguridad.El dirigente de Vox ha reclamado la expulsión de los inmigrantes en situación irregular y de los extranjeros que cometan delitos, al tiempo que ha defendido la denominada «remigración» de quienes, según su planteamiento, se benefician de las ayudas sociales sin contribuir al sostenimiento del país.«Tienen que irse todos los ilegales y los que han entrado sin permiso. Los delincuentes, los violadores, los que no respetan a las mujeres. No los queremos ni en España ni en nuestras cárceles. Fuera de aquí», ha proclamado.No obstante, ha matizado que sus críticas no se dirigen a todas las personas llegadas del extranjero y ha expresado su agradecimiento a quienes «vinieron a sumar en su momento y a mejorar este país».También ha hecho referencia a Ceuta, cuya situación ha utilizado para acusar al Gobierno de inacción frente a lo que ha denominado una «invasión» migratoria.Impuestos, vivienda y pensionesEn materia económica, Abascal ha defendido un programa basado en la reducción de impuestos, la desregulación y la prioridad de los ciudadanos españoles en el acceso a las prestaciones públicas.«Los españoles pagan más impuestos que nunca y reciben menos que nunca, y los servicios cada vez están peor», ha asegurado, responsabilizando al Ejecutivo de destinar recursos a políticas ideológicas en lugar de invertirlos en infraestructuras y servicios esenciales.El presidente de Vox ha acusado al Gobierno de desatender el mantenimiento de carreteras y vías ferroviarias mientras, según sus palabras, el dinero público termina destinado a «la prostitución, porquerías ideológicas y fanatismos».Asimismo, ha advertido de que España corre el riesgo de encaminarse hacia escenarios de conflictividad social y deterioro económico, al asegurar que el país va camino de convertirse en «la Francia en llamas o la Venezuela chavista».En relación con las pensiones, ha tratado de tranquilizar a los jubilados y ha rechazado las advertencias sobre las consecuencias que podrían tener las políticas de Vox para el sistema público.«El riesgo para las pensiones es la continuidad de Sánchez. Pueden estar tranquilos porque las pensiones se van a pagar como sea necesario», ha afirmado, acusando a sus adversarios políticos de utilizar esta cuestión para generar miedo entre los mayores.Le Senne llama a echar a Sánchez de la MoncloaEl acto también ha contado con la intervención del presidente del Parlamento balear y dirigente de Vox, Gabriel Le Senne, quien ha llamado a movilizar al electorado para propiciar un cambio de Gobierno en las próximas elecciones generales. «Vamos a echar de la Moncloa a la mafia de Pedro Sánchez», ha proclamado ante los simpatizantes de la formación.Le Senne ha insistido en la trascendencia de la cita electoral y ha advertido de que España no puede permitirse una nueva legislatura socialista. «No podemos fallar. España no se puede permitir cuatro años más de Pedro Sánchez, de ninguna manera», ha afirmado.Durante su intervención también ha tenido palabras de recuerdo para María José Verdú, diputada de Vox en el Parlament balear fallecida este viernes a los 58 años.Por su parte, Maribel Cerezo, cabeza de lista de Vox por Baleares al Congreso de los Diputados, ha centrado parte de su intervención en las dificultades que encuentran los residentes de las islas, especialmente los jóvenes y las familias, para acceder a una vivienda.Cerezo ha defendido que las políticas públicas deben dar prioridad a los mallorquines y ha reivindicado las propuestas de su formación en materia migratoria. «Primero los mallorquines, los jóvenes y las familias en el acceso a la vivienda», ha reclamado.La candidata también ha defendido la devolución a sus países de origen de las personas que accedan irregularmente a España. «Quien entra de manera irregular se vuelve a su país y eso no es odio, es defensa de lo nuestro», ha afirmado.  

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha dejado claro este sábado en Palma que su objetivo no es convertirse en vicepresidente de un futuro Gobierno de coalición, sino llegar a la Moncloa como presidente del Ejecutivo. «No me presento a la Vicepresidencia del Gobierno, me … presento a la Presidencia del Gobierno», ha proclamado ante miles de simpatizantes congregados junto a la Catedral de Mallorca.

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