El Barça aspira a dar un salto de calidad con el fichaje de Rodri. No solo se trata de un excelente jugador, el mejor del pasado Mundial y el mismo que ganó el Balón de Oro en 2024, sino que es también un futbolista de equipo por excelencia, ideal para la cultura de juego del equipo azulgrana, que siempre se organizó a partir de los centrocampistas, especialmente cuando el entrenador fue Guardiola. La figura de Rodri evoca precisamente a la del mediocentro por definición que fue Busquets. Nadie sabía de Busi en el Barcelona hasta que llegó Guardiola y fue Guardiola quien apostó por Rodri en el Manchester City.
El mayor activo del club azulgrana y de su marca sigue siendo su especial cultura futbolística
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El mayor activo del club azulgrana y de su marca sigue siendo su especial cultura futbolística
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El Barça aspira a dar un salto de calidad con el fichaje de Rodri. No solo se trata de un excelente jugador, el mejor del pasado Mundial y el mismo que ganó el Balón de Oro en 2024, sino que es también un futbolista de equipo por excelencia, ideal para la cultura de juego del equipo azulgrana, que siempre se organizó a partir de los centrocampistas, especialmente cuando el entrenador fue Guardiola. La figura de Rodri evoca precisamente a la del mediocentro por definición que fue Busquets. Nadie sabía de Busi en el Barcelona hasta que llegó Guardiola y fue Guardiola quien apostó por Rodri en el Manchester City.
No hay dudas sobre la categoría del jugador ni tampoco respecto a su recuperación de la lesión de ligamentos después de sus últimas actuaciones en Estados Unidos. Ha ganado el Mundial después de conquistar la Eurocopa y también la Champions con un gol suyo en Estambul. Necesita más desafíos a los 30 años, en plena madurez, y de ahí su interés por competir en la Liga con el Barcelona después de negociar tambien con el Madrid. Nunca pareció un futbolista del agrado de Florentino y menos después de ser la bandera de la candidatura de Riquelme. Tampoco se sabía qué pensaba Flick hasta que el técnico llamó al jugador después de mediar Deco.
La lesión del remolón De Jong, siempre tan dolorido que cada vez parece más distanciado con el entrenador, juega también a favor de Rodri, un volante central que asegura una precisa lectura del partido, una buena toma de decisiones y un mejor juego de posición en un equipo tan ortodoxo como el Barça. Jugador completo y dominante, es igual de fiable como medio defensivo que ofensivo por su buena colocación y facilidad para tirar la línea de pase, así como para rematar desde la media distancia, como saben en el Etihad. Rodri sería el metrónomo en un Barça que últimamente ha dependido mucho del estado de forma y de ánimo de Pedri.
El desencuentro de Rodri y Pedri en la selección, después de que el tinerfeño acabara por ser suplente de Fabián y Olmo, ha propiciado precisamente que se cuestione si el Barça tiene necesidad de apostar por el volante madrileño, cuya incorporación supuestamente frenaría además el protagonismo de los centrocampistas de la cantera, especialmente el de Marc Bernal. Aunque nunca se discutió sobre la identidad barcelonista del equipo de Flick, expresada en la apuesta por la Masia, la actual mecánica de juego tiene su particularidad por la altura de los medios y un fútbol más rápido, vertical y de presión que el clásico del Barça.
El reto de Flick consistiría en modular la integración de Rodri, un jugador de pausa, control y timing, y también con un carácter particular, en un colectivo acostumbrado a la velocidad, a menudo personificado en la garra de Raphinha. El riesgo no solo parece asumible sino apetecible en un colectivo que tiene también como figuras a Cubarsí y Lamine y que, por su juventud, necesita tanto de liderazgos fuertes (el de Rodri) como de jugadores dispuestos a ocupar la capitanía después de las salidas de Ter Stegen y Araujo. No hay mejor garantía para combatir el escepticismo que la de recordar cómo se solucionó la supuesta incompatibilidad de Xavi e Iniesta.
El interés azulgrana por fichar a Rodri se justifica por su voluntad de evolucionar su juego y potenciar sus aspiraciones en la Champions. Ha sido el fútbol y su cultura futbolística los que han permitido a un club endeudado seducir a futbolistas como Rodri frente a ofertas como la del Madrid. El golpe de efecto sería vivificador si se cosuma para la marca Barça.
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