La cara amarga de la Fiesta

Los aficionados catalanes viven una temporada de ilusión con los triunfos de un chaval de Hospitalet, colocado entre los novilleros de mayor proyección nacional. Los triunfos de Mario Vilau en plazas de la mayor importancia, la racha de éxitos día tras día, también las sombras de un bautismo de sangre, afortunadamente superado, han puesto la esperanza y hasta el entusiasmo en el corazón de muchos catalanes que viven en la resistencia taurina.Pero todas las luces, todo el esplendor que se vive en torno a Mario Vilau y su futuro tiene enfrente la realidad de la otra verdad de la Fiesta. La cara más amarga, la más dura. Y esa la está viviendo otro joven catalán, Marcos Adema, amigo y compañero de Mario en la Escuela Taurina de Cataluña, que se encuentra ingresado en el hospital La Princesa de Madrid tras sufrir una durísima cornada en un pueblo a unos veinte kilómetros de la capital.Mejorada del Campo, novillos serios de La Guadamilla, al quinto lo toreó Marcos Adame con soltura y buenas maneras, tenia el triunfo en la mano cuando se perfiló en corto con la espada y en el cruce el pitón encontró el muslo derecho en un terrible momento. Un fuerte hachazo que sacudió el cuerpo del torero en unos instantes angustiosos. En el quirófano móvil comprobaron los grandes destrozos de la cornada. Hasta treinta centímetros de profundidad destrozando el vasto interno y llegando a la espina iliaca, con el temor de que hubiera afectado a la femoral. Marcos está estabilizado tras una primera noche con fortísimos dolores y sigue en La Princesa viviendo esa cara amarga de la Fiesta, que existe, que es real y tremendamente dura. Los aficionados catalanes viven una temporada de ilusión con los triunfos de un chaval de Hospitalet, colocado entre los novilleros de mayor proyección nacional. Los triunfos de Mario Vilau en plazas de la mayor importancia, la racha de éxitos día tras día, también las sombras de un bautismo de sangre, afortunadamente superado, han puesto la esperanza y hasta el entusiasmo en el corazón de muchos catalanes que viven en la resistencia taurina.Pero todas las luces, todo el esplendor que se vive en torno a Mario Vilau y su futuro tiene enfrente la realidad de la otra verdad de la Fiesta. La cara más amarga, la más dura. Y esa la está viviendo otro joven catalán, Marcos Adema, amigo y compañero de Mario en la Escuela Taurina de Cataluña, que se encuentra ingresado en el hospital La Princesa de Madrid tras sufrir una durísima cornada en un pueblo a unos veinte kilómetros de la capital.Mejorada del Campo, novillos serios de La Guadamilla, al quinto lo toreó Marcos Adame con soltura y buenas maneras, tenia el triunfo en la mano cuando se perfiló en corto con la espada y en el cruce el pitón encontró el muslo derecho en un terrible momento. Un fuerte hachazo que sacudió el cuerpo del torero en unos instantes angustiosos. En el quirófano móvil comprobaron los grandes destrozos de la cornada. Hasta treinta centímetros de profundidad destrozando el vasto interno y llegando a la espina iliaca, con el temor de que hubiera afectado a la femoral. Marcos está estabilizado tras una primera noche con fortísimos dolores y sigue en La Princesa viviendo esa cara amarga de la Fiesta, que existe, que es real y tremendamente dura.  

Los aficionados catalanes viven una temporada de ilusión con los triunfos de un chaval de Hospitalet, colocado entre los novilleros de mayor proyección nacional. Los triunfos de Mario Vilau en plazas de la mayor importancia, la racha de éxitos día tras día, también las sombras … de un bautismo de sangre, afortunadamente superado, han puesto la esperanza y hasta el entusiasmo en el corazón de muchos catalanes que viven en la resistencia taurina.

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