La paradoja de Scott: Nacido, residente, casado y padre en España, pero el Gobierno no ve «arraigo» para darle la nacionalidad

Scott Marshall es concejal del PP en Benahavís y sus padres, británicos, se asentaron en la Costa del Sol hace más de medio siglo Leer Scott Marshall es concejal del PP en Benahavís y sus padres, británicos, se asentaron en la Costa del Sol hace más de medio siglo Leer  

Mientras el Gobierno afronta la regularización masiva de miles de extranjeros, 1.174.978 en toda España y 161.557 en Andalucía, el Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes ha denegado la solicitud de nacionalidad por residencia al concejal del PP en el Ayuntamiento de Benahavís (Málaga), Scott Marshall, que ha nacido y vivido en España toda su vida.

La sorpresa del concejal ante la respuesta recibida a su solicitud por parte del Gobierno ha sido mayúscula y de algún modo «indignante» ya que nunca pensó que habiendo «nacido y vivido aquí toda la vida» tendría problemas para que se la dieran.

El caso de Marshall es un caso muy particular porque, efectivamente, él no ha llegado a España desde otro país. Él ha nacido en suelo español, se ha criado en territorio nacional y toda su vida está ligada al país que le ha visto crecer, estudiar y desarrollarse profesionalmente y por el que ha decidido dar un paso al frente -cuenta al El MUNDO- y formar parte de una de sus instituciones, el ayuntamiento de su pueblo.

Dice el Gobierno que Marshall -que ha estudiado y ejerce su profesión en la Costa del Sol, que es concejal en Benahavís desde hace 7 años, se casó con una española y aunque ahora está divorciado, tiene dos hijos nacidos y residiendo en España- «no acredita el suficiente grado de integración en la sociedad española».

Como los descendientes de muchos británicos afincados en España, Marshall nació en Málaga hace 51 años y siempre ha residido en la Costa del Sol, se casó aquí, sus padres han vivido varias décadas en suelo español y ahora lo hacen sus dos hijos. A pesar de todo, para el Ministerio de Presidencia no está arraigado conforme a lo requerido en el Código Civil español.

Además, según la resolución a la que ha tenido acceso EL MUNDO, entre los argumentos aducidos por el Gobierno para denegar su solicitud está que no prueba conocer los valores democráticos y la configuración del país ni hablar español.

Marshall no acredita -según el Gobierno- que «conoce los valores históricos, constitucionales y socioculturales de España (CCSE), derivados de la configuración de España como un Estado social y democrático de Derecho». Obvia la resolución que el solicitante ha cursado su educación básica en España, que ejerce su actividad profesional en la Costa del Sol y que esta es su segunda etapa como concejal en el municipio malagueño de Benahavís, a cuya corporación se incorporó hace más de siete años.

No tiene en cuenta el Ministerio de Presidencia la documentación aportada por el edil con la que busca acreditar que conoce los principios que rigen el Estado de Derecho español y el funcionamineto de sus instituciones de las que él mismo forma parte. Tampoco valora a efectos probatorios de que habla el idioma perfectamente, el hecho de que Marshall ha cursado la educación obligatoria en un instituto público de Marbella.

De manera que, aunque ha estudiado aquí y el español es su lengua principal, la resolución del ministerio insiste en que el concejal popular «no justifica el conocimiento básico de la lengua española» ya que no aporta el Diploma de Español como Lengua Extranjera (DELE).

Marshall, que se siente español aunque su nombre pueda indicar lo contrario, está «indignado» con la respuesta del Ministerio de Presidencia a su petición de obtener la nacionalidad española y ya ha presentado un recurso de reposición contra una resolución que le parece «un despropósito».

Le disgusta ver como se le concede la nacionalidad «sin problema» a otras personas mientras se rechaza la solicitud de alguien como él, que ha nacido y vivido aquí «toda la vida», y le exigen, entre otras cuestiones, que realice un examen de español que es el idioma que habla y en el que ha realizado sus estudios reglados en el país.

Nunca le preocupó lo que decía su pasaporte y para presentar sus impuestos y hacer gestiones se ha valido de su TIE, pero con la salida del Reino Unido de la Unión Europea y las implicaciones que eso tiene ha creído conveniente modificar su situación y solicitar ahora la nacionalidad española.

También lo ha hecho animado por su padre -reconoce a este diario- un ciudadano escocés afincado en Málaga que anecdóticamente y a diferencia de Marshall -nacido aquí- cuenta con nacionalidad española desde hace 25 años.

 Andalucía // elmundo

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