Cuando poco antes de las ocho y media de la tarde, se dio a conocer la noticia del fallecimiento de Maricarmen Abascal a los 87 años, una parte de España paró. También la televisión. Aquí la tierra estaba ensayando el programa a 10 minutos de su emisión, y Jacob Petrus tuvo que dejar de hablar. Tras conocer la muerte de la inquilina que ha despertado un movimiento social por la vivienda en España, el debate de Malas lenguas se alargaría hasta el Telediario. Él también estaba afectado, y no tenía sentido hablar del temporal o de animales cuando la actualidad estaba en otra cosa. Esa motivación se expandió hasta el horario de máxima audiencia.
La televisión nocturna se vuelca con el fallecimiento de la inquilina de 87 años que ha despertado un movimiento social por la vivienda en España
Cuando poco antes de las ocho y media de la noche, se dio a conocer la noticia del fallecimiento de Maricarmen Abascal a los 87 años, una parte de España paró. También la televisión. Aquí la tierra estaba ensayando el programa a 10 minutos de su emisión, y Jacob Petrus tuvo que dejar de hablar. Tras conocer la muerte de la inquilina que ha despertado un movimiento social por la vivienda en España, el debate de Malas lenguas se alargaría hasta el Telediario. Él también estaba acontecido, y no tenía sentido hablar del temporal o de animales cuando la actualidad estaba en otra cosa. Esa motivación se expandió hasta el horario de máxima audiencia.
Tanto es así que el Telediario nocturno de Pepa Bueno alargó su horario habitual en una edición especial que llevó a cancelar La revuelta, que tenía como invitados a los tenistas John McEnroe y Martín de la Puente: “Lamentamos todo el proceso del desahucio del que ha sido víctima y deseamos que nunca nadie tenga que verse expulsado de su hogar”, decía el programa de David Broncano en sus redes sociales.
En La Sexta ese grito también se trasladó a El intermedio, donde la periodista Andrea Ropero recordaba cómo acompañó a la mujer antes de ser desahuciada el 23 de septiembre por el fondo buitre Urbagestión de la casa en la que había vivido durante 70 años y llevada al hospital: “Fue un día muy triste, pero muy reivindicativo. La familia no quería que la bajara la policía, quería que la bajara el Samur porque no es una delincuente. Ella quería que esa imagen llegara a todo el país para que todos fueran conscientes de lo que es un desahucio. El mejor homenaje que podemos hacerle a ella es recordar cómo fue aquel día, qué nos dijo y cómo fue su lucha”. Esa imagen llegó, y, mientras Ropero hablaba, en la Puerta del Sol de Madrid y frente al Congreso de los Diputados los acampados la recordaban con carteles, velas y gritos reivindicativos. “Has pasado a la historia como la abuela de toda España” o “No se puede desalojar un recuerdo”, se leía en el velatorio.
Ropero, que se mantuvo en contacto con la familia estos 12 días, contó cómo la salud de la mujer había decaído en su lucha: “Su ilusión era morir en su casa, porque su madre había muerto allí. Malditos desahucios. Al final ha muerto en un hospital, que era lo que ella no quería”, recordaba. El Gran Wyoming también mandaba un mensaje a quienes la echaron: “Nos gustaría mandar un mensaje a aquellos que hicieron que sus últimos días fuesen tan difíciles: ¿de verdad creen que ha valido la pena? Tienee alguna lógica que más personas tengan que pasar por un infierno semejante? Solo les pido que reflexionen», antes de recordar que su caso ha empujado un adelanto electoral y la primera huelga general en 14 años.
El programa, además, también apuntaba a los medios que habían señalado que el reportaje de Ropero era un montaje: “Aunque hemos sido muy criticados, hemos sido vilipendiados, han dicho auténticas barbaridades de Maricamen y de su familia… que si era una actriz, que había cobrado de este programa. Allá cada uno con su conciencia”. Se refería al programa competidor Horizonte, de Cuatro, donde el periodista de ABC Chapu Apaolaza aseguró solo un día antes que lo que estaba sucediendo era “una operación decidida en La Mareta [donde Sánchez pasó sus vacaciones] con un casting de buscar una mujer que sale en camilla de la casa y un sindicato de inquilinas fake” porque “Ceuta tocó fibras muy profundas y había que sustituirlo”, aseguraba.
A la misma hora, el periodista Xabier Fortes criticaba ese mensaje en La hora en 24: “Ha habido una inhumanidad en algunas tertulias, en algunos programas. Ayer le dijeron que era una cuentista, una actriz, que la habían pillado en un casting para favorecer al Gobierno en una campaña electoral. Pocas horas después, esta mujer moría”.
En Horizonte de Iker Jiménez, aun así, Beatriz Talegón pedía que su memoria “sirva para tener límites”: “Hasta la muerte está siendo utilizada. Hay campañas contra nosotros. No todo vale, ni en las campañas políticas ni en las campañas electorales ni en los movimientos sociales. Deberían reflexionar. Aquí dijimos siempre que se la utilizó y que se le ha llevado al límite”, decían en el programa que con un 12,2% de audiencia superó al especial informativo de La 1 (11%). Muchos recordaron entonces el chascarrillo que precisamente la expolítica y presentadora de los viernes hizo solo hace una semana: “¿El decreto se llamará Maricarmen o ya no?“, bromeaba con una sonrisa, a lo que la presentadora Carmen Porter puntualizaba: ”Hasta luego, Maricarmen».
La mesa en Antena 3, a su vez, vio cómo aumentó su cuota de pantalla hasta un 11,1% y 633.000 espectadores gracias al turbulento momento político, hablando del adelanto electoral y entrevistando a la abogada de Maricarmen, Beatriz Duro: “Tenía un problema que entendió desde el principio que no era un problema individual que le afectara a ella por ser Mari Carmen, sino que era un problema colectivo”, defendía ante las preguntas de si la estaban utilizando.
También dedicó su monólogo a Maricarmen Marc Giró en su Cara al Show, pese a que el programa estuviera grabado antes del fallecimiento de la mujer. Después de explicar la situación y cómo los decretos habían sido tumbados por el Congreso, el cómico se enfrentaba a un policía que irrumpía en su discurso: “¿No le da vergüenza primero una ancianita y ahora un pobre mariquita desvalida como yo?”, bromeaba Giró lanzándole un discurso para explicarle que ya no tenía esa potestad, ante lo que el policía acababa uniéndose a los Village People para bailar por YMCA. La cara amable de una noche muy polarizada y triste en televisión.
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