Nada hacía sospechar una ausencia tan prolongada de Jannik Sinner, de baja desde el 12 de julio —día en que conquistó por segunda vez Wimbledon— y que este sábado, mientras Carlos Alcaraz resolvía su acceso a los cuartos del torneo de Tokio y Alexander Zverev daba otro zarpazo en Pekín, confirmaba que tampoco podrá competir en Shanghái en las próximas fechas, a partir del miércoles. “Desafortunadamente, no podré ir allí como esperaba”, transmitía por medio de sus redes sociales el número uno del circuito, lesionado de la rodilla derecha y que con este último descarte, enlaza ya cinco. No jugó en Montreal, tampoco en Cincinnati, se perdió el US Open —“necesito más tiempo”— y, a pesar del tratamiento y el reposo, no pudo asistir a la cita de Pekín ni definitivamente desfilará por Asia este año.
El italiano, ausente desde julio, tampoco jugará en China y se perderá al menos cinco torneos desde Wimbledon. El alemán depende de sí mismo para hacer cima
Nada hacía sospechar una ausencia tan prolongada de Jannik Sinner, de baja desde el 12 de julio —día en que conquistó por segunda vez Wimbledon— y que este sábado, mientras Carlos Alcaraz resolvía su acceso a los cuartos del torneo de Tokio y Alexander Zverev daba otro zarpazo en Pekín, confirmaba que tampoco podrá competir en Shanghái en las próximas fechas, a partir del miércoles. “Desafortunadamente, no podré ir allí como esperaba”, transmitía por medio de sus redes sociales el número uno del circuito, lesionado de la rodilla derecha y que con este último descarte, enlaza ya cinco. No jugó en Montreal, tampoco en Cincinnati, se perdió el US Open —“necesito más tiempo”— y, a pesar del tratamiento y el reposo, no pudo asistir a la cita de Pekín ni definitivamente desfilará por Asia este año.
Más y más interrogantes a su alrededor, teniendo en cuenta que desde la primavera volaba y que en un abrir y cerrar de ojos, sin indicios ni un mensaje esclarecedor, ha desaparecido del mapa. Se entendió la ausencia inicial de Canadá como una simple vía para coger aire, después de cinco meses a todo trapo en los que conquistó los cinco Masters 1000 en juego, completando así un pleno histórico; nada que llamase excesivamente la atención y en sintonía con la mayoría de las figuras, quienes, por una cuestión de calendario y ahorro de energías, ahora contemplan agosto como una mera transición. Sin embargo, la percepción cambió cuando se informó de que tampoco estaría en Cincinnati, debido a unos problemas en la articulación que no remitieron y le impidieron también acudir a Nueva York.
Residente en Montecarlo, el tenista, de 25 años y que acumula 91 semanas en lo más alto del ranking, hizo una serie de revisiones en Milán y posteriormente se desplazó a una clínica de Turín, donde completó una rehabilitación de una semana. Los medios de su país hablaban entonces de un tratamiento conservador que, por ahora, no le ha dado el resultado deseado. La alarma saltó cuando el pasado lunes, Il Corriere dello Sport publicó que el deportista empieza a contemplar la opción de pasar por el quirófano para resolver una inflamación que afecta a la banda iliotibial, que actúa en el mecanismo flexor y extensor de la rodilla. En cualquier caso y siguiendo la línea de Carlos Alcaraz, el transalpino no ha precisado cuál es la lesión exacta ni cuándo podrá volver. Es decir, no hay referencia alguna para el regreso.

Es decir, Sinner sigue los pasos de Alcaraz, quien estuvo cuatro meses y medio alejado de la competición por una dolencia en la muñeca que superó en agosto. El español (23 años) reapareció en el US Open, pero del italiano poco se sabe en estos momentos. Según informa La Gazzetta dello Sport, el líder de la ATP acudió este viernes a Lyon para visitar la consulta del doctor Bertrand Sonnery-Cottet, cirujano ortopédico especializado en patologías de la rodilla y que ha operado a varios jugadores de la Juventus (Bremer, Khéphren Thuram y Locatelli); recientemente también atendió al madridista Kylian Mbappé.
En Francia aseguran que el médico le ha recomendado que evite la intervención quirúrgica, de modo que su horizonte inmediato parece incierto. Una vez descartada la cita de Shanghái, a partir del día 7, Sinner habrá estado como mínimo tres meses de baja. En su teórica hoja de ruta figura el Six Kings Slam —la millonaria exhibición de Riad, del 21 al 24 de este mes— y después Viena (a partir del 26), el Masters 1000 de París (del 2 al 8 de noviembre), la Copa de Maestros de Turín (15-22) y las Finales de la Copa Davis en Bolonia (24-29), a las que ya renunció el curso pasado.
| RENDIMIENTO EN 2026 | TORNEOS | PARTIDOS | VICTORIAS/DERROTAS | ANTE TOP-10 | TÍTULOS |
|---|---|---|---|---|---|
| Jannik Sinner | 8 | 47 | 44-3 | 10 | 6 |
| Carlos Alcaraz | 8 | 32 | 28-4 | 4 | 2 |
| Alexander Zverev | 18 | 71 | 57-14 | 2 | 2 |
Lógicamente, las dudas en torno a su estado abarcan también a su reinado. De aquí al cierre del ejercicio defiende una cantidad elevada de puntos (3.000) y Zverev, lanzado, depende ahora de sí mismo para alcanzar por primera vez la cúspide. El alemán, de 29 años, se deshizo sin miramientos de Juncheng Shang (6-0 y 6-3) y se enfrentará el domingo a Novak Djokovic (13.00, Movistar+) sabiendo que se coronaría si gana Pekín y más adelante Shanghái. No es fácil, pero lo tiene a tiro y su confianza crece día tras día. El italiano gobierna desde que recuperase el mando a mediados de abril, en detrimento de Alcaraz, pero mientras él y el murciano han sufrido sendos reveses físicos, el de Hamburgo se mantiene intacto. Tal vez no sea el mejor, pero resiste como nadie.

Hasta ahora, Zverev ha disputado 18 torneos, con un total de 71 partidos y un balance de 57 victorias y 14 derrotas; es decir, una cifra significativamente más alta que las de Sinner (8/47/44-3) y Alcaraz (8/32/28-4). En 2026, todo ha cambiado para él.
“El número uno es una meta para cualquiera. Al principio de la temporada, todo el mundo esperaba que fuera una batalla entre Carlos y Jannik, así que me alegro de formar ahora parte de la conversación”, bromeaba a su llegada a Pekín, después de poner el lazo a la victoria del equipo europeo en la Laver en Londres. “Por supuesto que sí, es algo que tengo en mente. Eso sí, lo único que puedo controlar es jugar un buen tenis y rendir bien, y todo lo demás acabará encajando”, afirma; “otros años no tenía esa motivación porque ya estaba clasificado para Turín [la Copa de Maestros] y no luchaba por nada en concreto, pero ahora mismo me siento muy motivado. Tengo una serie de objetivos que me permiten seguir adelante y mantenerme fresco mentalmente”.
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