Starmer lanza un ultimátum a las tecnológicas para bloquear que los menores tomen o compartan imágenes de desnudos

El Gobierno del Reino Unido ha planteado este lunes un ultimátum a las grandes tecnológicas que controlan los aparatos a través de los que los menores llegan a las redes sociales y a internet. Si antes de septiembre compañías como Google o Apple no desarrollan algún tipo de solución técnica o alguna funcionalidad interna que pueda detectar y bloquear el acceso, la captación o la distribución de imágenes de desnudos por parte de esos menores, será el propio Gobierno quien imponga esa tecnología y castigue con sanciones firmes a las empresas que incumplan.

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 Da hasta septiembre a las compañías para que desarrollen e incorporen la tecnología en los aparatos móviles  

El Gobierno del Reino Unido ha planteado este lunes un ultimátum a las grandes tecnológicas que controlan los aparatos a través de los que los menores llegan a las redes sociales y a internet. Si antes de septiembre compañías como Google o Apple no desarrollan algún tipo de solución técnica o alguna funcionalidad interna que pueda detectar y bloquear el acceso, la captación o la distribución de imágenes de desnudos por parte de esos menores, será el propio Gobierno quien imponga esa tecnología y castigue con sanciones firmes a las empresas que incumplan.

“Durante mucho tiempo se ha dicho a los ciudadanos que esta realidad [menores compartiendo imágenes explícitas de desnudos] era simplemente el precio que debían pagar con la llegada de la tecnología moderna. Que no se podía hacer nada al respecto”, ha dicho el primer ministro Keir Starmer al anunciar la medida, durante su intervención en la feria London Tech Week que se celebra esta semana en la capital británica.

“Que el Gobierno es impotente ante esto y a los padres no les queda más remedio que aceptarlo. Yo rechazo completamente ese planteamiento”, ha dicho Starmer, “porque es la tecnología la que debe adaptarse a las necesidades de la sociedad, y no a la inversa”.

El Reino Unido se convertirá de ese modo, según el anuncio del primer ministro, en el primer país del mundo en el que los menores no tendrán acceso a desnudos en sus teléfonos móviles. Los mayores de 18 años, según el planteamiento del Gobierno británico, podrán seguir tomando fotos de desnudos, compartiéndolas o accediendo a ellas si pasan a través de un proceso de verificación de edad similar al que tienen ya las páginas web de contenido pornográfico.

Como otros países, el Reino Unido ya dispone de legislación diseñada para proteger a los menores frente a los contenidos que circulan en internet. La Ley de Seguridad Online de 2023, que supervisa el regulador independiente Ofcom, ya exige a las compañías tecnológicas la retirada de contenido ilegal (especialmente cualquier escena de abusos sexuales a menores), así como de mensajes coercitivos o que promuevan el suicidio o las autolesiones. Además, enviar contenido sexual no solicitado o crear y compartir imágenes pornográficas en las que participan terceras personas a través de la Inteligencia Artificial (IA), los llamados deepfakes, es desde la aprobación de esa ley materia delictiva.

Las organizaciones y activistas que persiguen la defensa de los menores frente a estos abusos habían reclamado al Gobierno de Starmer que fuera un paso más allá, y prohibiera la posibilidad en sí de que las personas que no han llegado aún a edad adulta pudieran ver o compartir imágenes de desnudos.

La ministra británica de Tecnología ha explicado con más detalle, después de la intervención de Starmer, el propósito último que se persigue con el ultimátum. “Ningún padre o madre deberían preocuparse por el hecho de que entregar a sus hijos un teléfono móvil abriera las puertas a la posibilidad del abuso y de la explotación”, ha dicho Liz Kendall. “Los aparatos en sí mismos son parte del problema y deben ser también parte de la solución”, ha señalado.

¿Existe la tecnología?

La tecnología para lograr la finalidad que persigue el Gobierno británico ya existe, pero de un modo limitado. Apple ya dispone en sus aparatos del sistema Sensitive Content Warning (Alerta ante Contenido Sensible), y las imágenes de desnudos transmitidas a través de iMessage, AirDrop o FaceTime pueden ser difuminadas de inmediato o acompañadas de una alerta de contenido sensible, que pueden incluso recibir los padres.

Android dispone de un sistema similar para los mensajes distribuidos a través de Google.

Pero el problema reside en el envío, la distribución o las imágenes compartidas de usuario a usuario, algo mucho más complejo (dicen las tecnológicas) de ejecutar. Los mensajes enviados por WhatsApp, Signal, Discord o FaceTime son encriptados, y en teoría solo pueden ser vistos por emisor y receptor.

Cualquier intento previo de controlar o escanear esos contenidos ha sido contestado con fiereza por los defensores de la privacidad en internet. Hasta ahora. El Gobierno británico ha elogiado los esfuerzos llevados a cabo por compañías como HMD Global, que ha desarrollado un software específico que detecta y bloquea determinadas imágenes. Se llama HarmBlock, y lo produce en el Reino Unido la compañía SafeToNet.

La edad límite de los 16 años

El Gobierno de Starmer finalizó en mayo un proceso de consulta pública sobre la posibilidad de imitar legalmente a Australia, y prohibir completamente el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. Sin embargo, Downing Street no tendrá una respuesta definitiva sobre el asunto, según anunció la misma ministra de Tecnología, hasta el próximo verano, y cualquier medida legislativa no sería impulsada hasta finales de año.

El primer ministro sabe que su futuro político está en la cuerda floja. La rebelión interna en las filas del Partido Laborista no ha cesado, y todo sugiere que antes de que acabe 2026 el Reino Unido tendrá otro nuevo primer ministro.

Fue precisamente Jess Philips, ahora exsubsecretaria para la Salvaguarda de Menores y una de las diputadas laboristas más populares entre los votantes, la que dimitió el pasado 12 de mayo y puso contra las cuerdas a Starmer: “Hace ya un año que presenté soluciones, elaboradas conjuntamente con funcionarios brillantes, que hubieran evitado la posibilidad de que los menores tomaran ellos mismos imágenes de desnudos”, reprochaba Philips al primer ministro. “Podíamos detener esto abusos. Pero he necesitado al menos un año simplemente para poder anunciar la posibilidad de esta legislación. No hay nada arrojado ni valiente en este modo de actuar”, acusaba la diputada.

Con el anuncio de este lunes, Starmer parece buscar ese arrojo que hasta ahora había sido incapaz de mostrar ante un asunto que cada vez es reclamado con mayor urgencia por organizaciones de defensa del menor y por los propios padres.

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