Los libros de la historia de los Mundiales guardarán un hueco para lo que ocurrió este 3 de julio de 2026 en Miami. Bajo un calor atrofiante, se disputó un encuentro fascinante por lo inimaginable. Fue la emocionante actuación de la increíble Cabo Verde, la novata a la que la campeona, Argentina, solo pudo superar en la prórroga, aculada al final en su área y sofocando la rebelión de un equipo al que nadie le podrá negar la gloria en su camino en Estados Unidos. “Este es de los partidos que más me han marcado como entrenador”, concluyó Lionel Scaloni, que este viernes cumplió los 100 duelos.
La selección africana deja una emocionante actuación y provoca el pánico de la vigente campeona, que en octavos se enfrentará a Egipto
Los libros de historia de los Mundiales guardarán un hueco para lo que ocurrió este 3 de julio de 2026 en Miami. Bajo un calor atrofiante, se disputó un partido fascinante por lo inimaginable. Fue la emocionante actuación de la increíble Cabo Verde, la novata a la que la campeona, Argentina, solo pudo superar en la prórroga, aculada al final en su área y sofocando la rebelión de un equipo al que nadie le podrá quitar la gloria en su camino en Estados Unidos.
ARGArgentina
3
Emiliano Martínez, Facundo Medina (Nicolás Tagliafico, min. 85), Nahuel Molina (Gonzalo Montiel, min. 103), Cristian Romero, Lisandro Martínez, Thiago Almada (Nico González, min. 63), Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Rodrigo De Paul (Leandro Paredes, min. 83), Lionel Messi y Lautaro Martínez (Julián Alvarez, min. 62)
CVECabo Verde
2
Vozinha, Pico Lopes, Diney Borges, Sidny Cabral, Steven Moreira, Ryan Mendes (Willy Semedo, min. 79), Laros Duarte (Jamiro Monteiro, min. 66), Jovane Cabral (Hélio Varela, min. 79), Deroy Duarte (Yannick Semedo, min. 99), Kevin Pina (Gilson Benchimol, min. 99) y Nuno da Costa (Dailon Livramento, min. 66)
Goles 1-0 min. 28: Messi. 1-1 min. 58: Deroy Duarte. 2-1 min. 91: Lisandro Martínez. 2-2 min. 102: Sidny Cabral. 3-2 min. 110: Diney
Arbitro Drew Fischer
Tarjetas amarillas Kevin (min. 67), Montiel (min. 114)
Ni España, ni Uruguay, ni Arabia Saudí, ni todavía menos Argentina le ganó en los 90 minutos. A los muchachos de Lionel Scaloni se les cortó la digestión durante un rato que se les hizo eterno ante la respuesta de los africanos. Necesitaron dos goles en la prórroga en dos saques de esquina para rendir a un rival que dejó pasmado al mundo por la personalidad y entereza con la que afrontó un duelo de este tamaño. Solo así, a balón parado en el tiempo extra, acabaron con la resistencia del grupo liderado por Vozinha, un portero de 40 años que ahora se encuentra sin equipo tras acabar su contrato en el Chaves, de la Segunda división portuguesa.
Messi lo batió a la media hora, pero después dejó otra colección de paradas única que obligó a Leo a disputar los 120 minutos. Eso, el sentido colectivo de los jugadores del entrenador Bubista y el golazo de Sidny Cabral en el minuto 103 empujaron a la Albiceleste a un esfuerzo triple que durante gran parte de la tarde americana trataron de evitar. Entendieron que la enorme humedad y el nombre de Cabo Verde les permitirían una faena de aliño, y se abocaron a una sesión en la que bordearon el siniestro total. Al final, salieron aliviados y camino de los octavos, donde les espera el martes 7 Egipto, que derrotó a Australia en los penaltis.

Vozinha se presentó con dos regates a Lautaro Martínez dentro del área en menos de 20 minutos. Por si alguien tenía de dudas de si a Cabo Verde le iban a temblar las rodillas. Con el portero solo pudo en la primera parte Messi, quién si no, después de un control de seda. Lisandro Martínez le mandó un balón en profundidad, el diez la acomodó con sutileza y se la coló al meta. Gol número 20 de la estrella en los Mundiales, el séptimo en esta edición y ocho duelos seguidos marcando en la gran cita.
Fue el 1-0, a la media hora, pero antes solo la Pulga había amenazado a los africanos. Con un tiro cruzado, una falta por encima de la barrera y una acción en la que el meta anduvo rápido para adelantarse. De nuevo, no había más en esta Argentina que piensa con la cabeza de Messi y golea con los pies de Messi. En un encuentro jugado al paso, Cabo Verde se defendía con orden, sumaba pases ante una presión rival casi inexistente y trataba de estirarse por fuera.
Recolectado el golito de Messi, Argentina alimentó su plan: continuar con su ritmo cansino bajo el vapor de Miami. Tardó 45 minutos en que alguien que no fuera Leo amenazara a Vozinha. Un tiro desde la frontal de Enzo Fernández lo despejó el portero.
Argentina siguió sesteando, midiendo cada carrera y Cabo Verde le dejó el primer aviso de verdad. Un disparo de Deroy Duarte desde la frontal obligó a emplearse a Dibu Martínez. La Albiceleste no se lo tomó como tal y, a la segunda, Duarte afinó de maravilla. Los africanos enlazaron pases ante la pasividad rival, Ryan Mendes conectó con Duarte y este ajustó por debajo de las piernas del meta argentino. La cuadrilla de Scaloni se había pillado los dedos en su intento por economizar y Messi erró un mano a mano con Vozinha. La tarde ya había virado, aunque nadie en ese momento imaginaba hasta qué punto lo haría después. Quedaba aún media hora hasta el 90.

El técnico argentino metió pulmones frescos con Julián Alvarez y Nico González en lugar de Lautaro y Thiago Almada, dos cambios habituales. Por obligación, sus jugadores tuvieron, entonces sí, que elevar el ritmo. Pero ahí andaba Vozinha, que había entrado en autocombustión para frenar de nuevo a Leo en una falta. La ejecutó mientras el meta colocaba la barrera y el africano se estiró a tiempo. El sofoco de Argentina ya no era solo por el calor.
La masa albiceleste palidecía con la deriva de la sesión. Leandro Paredes por Rodrigo De Paul fue el siguiente cambio con el susto ya metido en el cuerpo. Media hora tuvo Argentina para evitar sin éxito una prórroga a la que se llegó con una larga posesión de Cabo Verde. Su última oportunidad de evitar el tiempo extra fue otra falta de Messi, que se envenenó al tocar en Sidny Cabral y Vozinha se quitó de encima.
Argentina pareció encontrar el alivio definitivo en un saque de esquina nada más arrancar la prórroga. La peinó Alexis Mac Allister y Lisandro Martínez ajustició a Vozinha en el segundo palo. Pero nada que ver. La revolución africana de Cabo Verde era una ola gigante en Miami y el golpeo combado al palo largo que se marcó Sidny Cabral en el minuto 103 para poner el 2-2 fue enorme. El hombre se volvió tan loco que se fue a la grada para abrazarse con su familia.
Nadie daba crédito. Cholo Simeone había pasado de bailar en la previa a que su esposa se pusiera a rezar en el descanso de la prórroga. El silencio en el estadio, atestado de argentinos, era sobrecogedor cuando otro saque de esquina, rematado este por Cuti Romero en el 111, acudió al rescate de la campeona. Desde entonces, Argentina descontó cada segundo con angustia ante las arremetidas caboverdianas. Dibu Martínez necesitó un par de intervenciones que congelaron a la campeona. Solo así, con semejante sofoco, alcanzó la orilla y derribó a la increíble Cabo Verde.
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