Carme Portaceli toca el cielo de la Comédie-Française con ‘Las criadas’, de Jean Genet

Está tocando el cielo. También desciende a los infiernos. Es lo que tiene una obra como Las criadas, de Jean Genet, un clásico del teatro francés que este año cumple 80 años desde su creación (1947), y que el próximo septiembre abre temporada en la Comédie-Française, de la mano de la directora Carme Portaceli (Valencia, 69 años).

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 Es la primera vez que una dramaturga española estrena en el templo nacional del teatro francés en París y lo hace con un clásico que cumple 80 años  

Está tocando el cielo. También desciende a los infiernos. Es lo que tiene una obra como Las criadas, de Jean Genet, un clásico del teatro francés que este año cumple 80 años desde su creación (1947), y que el próximo septiembre abre temporada en la Comédie-Française, de la mano de la directora Carme Portaceli (Valencia, 69 años).

Es la primera vez que una dramaturga española estrena en el que está considerado el gran templo del teatro francés. Lo hizo Lluís Pasqual en 1989 con una obra de Shakespeare. Portaceli habla sobre el drama que llevará a escena: “Es un texto brutal. Genet es un poeta que te sube al cielo, pero que también te hace bajar al infierno”. La dramaturga confiesa cuánto le impactó y la emoción que sintió ante el encargo realizado por Clément Hervieu-Léger, el nuevo director de la Comédie-Française.

Hervieu-Léger había visto en París los dos espectáculos anteriores de la todavía directora del Teatre Nacional de Catalunya, Anna Karènina y Madame Bovary. “Busco que la Comédie-Française sea un lugar en el que su público pueda descubrir a directores y directoras de escena de primer nivel que, gracias a su experiencia y bagaje cultural, aporten una perspectiva innovadora al repertorio. En este sentido, el trabajo de Portaceli es verdaderamente ejemplar”, asegura Hervieu-Léger (París, 49 años), en una entrevista con este periódico a través del correo electrónico.

Las criadas es el primer texto teatral que escribió Jean Genet (1910-1986), un retrato demoledor y macabro sobre las miserias, pasiones, desamores y conflictos sociales, a través de dos hermanas sirvientas que juegan a suplantar a su señora. La obra se estrenará el 17 de septiembre en L’Athénée, es decir, en el mismo teatro en el que se estrenó en 1947, bajo la dirección de Louis Jouvet, en presencia del propio Genet. Élissa Alloula (en el papel de Solange), Edith Proust (Claire) y Anna Cervinka (la señora) serán las encargadas ahora de recuperar esta función que no se representaba en la Comédie-Française desde 1995. “Ya era hora”, dice Hervieu-Léger.

No es Portaceli una dramaturga a la que suelan convocar. De los más de 75 espectáculos que ha montado a lo largo de su carrera, apenas tres o cuatro han sido encargos. El resto los ha generado ella misma. Por ello, se quedó demudada cuando desde la Comédie-Française le ofrecieron la dirección de Las criadas para abrir temporada. “Portaceli lleva mucho tiempo trabajando en las grandes figuras femeninas que pueblan la literatura, como Anna Karénina, Emma Bovary o María Magdalena”, reflexiona Hervieu-Léger. “La representación de las mujeres en el teatro es crucial para mí. Si bien, el lugar que se le da a las directoras en la escena debe ser una preocupación primordial, no puede ser la única manera de combatir una forma de misoginia que todavía prevalece en el mundo del teatro y en la sociedad”, subraya.

“Es importante deconstruir los estereotipos que siguen rigiendo la representación de las mujeres en la escena. Con Portaceli, las mujeres se liberan de los cánones establecidos para alcanzar su libertad”, apunta el director de la Comédie-Française. Y añade: “Eso no significa que Carme tenga una visión idealizada o angelical de los personajes femeninos. Sus relatos son de una enorme complejidad, sin ningún atisbo de indulgencia. Detrás del icono, Carme cuestiona la noción de la antiheroína. Me gusta su manera de hacer teatro comprometido, sin ser militante”.

“Tres locas maravillosas”

Portaceli, directora artística del Teatre Nacional de Catalunya desde 2020, pero ya sin responsabilidad de programación para la temporada 2027-2028, dice de sí misma que es una feminista a secas, rechazando el término “radical”. “No es militancia, es la manera de ver el mundo. O eres feminista o no lo eres, y yo lo soy”. Lo que tuvo claro desde el principio es que las tres mujeres de Las criadas tuvieran la misma edad. Escogió a 10 artistas de la compañía francesa en torno a los 30 o 40 años y empezó a ensayar con ellas. “No fue una elección fácil porque eran todas buenísimas. Es increíble trabajar en un lugar donde la cultura y los artistas son tan valorados. Me ha llamado mucho la atención el entusiasmo de todo el equipo”, apunta. “Las tres actrices no tienen ningún prejuicio y juegan y juegan en el escenario. Son tres locas maravillosas que se me van al cielo. Está siendo una experiencia brutal”, asegura.

Tanto Portaceli como Hervieu-Léger ven semejanzas entre este texto de Genet y el teatro de Lorca. Carme Portaceli evoca el encierro de las mujeres de Bernarda Alba de Lorca con este encierro de dos mujeres pobres y una rica dentro de unas ideas o unos patrones que retrató Genet. “Las sirvientas de Genet admiran a una señora que no tiene nada de admirable, con ropa cara, novio y dinero, que asemeja a Pepe el Romano, el hombre ante el que se deslumbran las hijas de Bernarda Alba”. Para Hervieu-Léger, Genet comparte con Lorca un lenguaje que roza constantemente la poesía pura, además de introducirnos en una exploración constante de la identidad desde la que salen a la luz graves problemas sociales.

Toda la historia de Las criadas de Portaceli se desarrolla en torno al cuarto de baño de la señora, con una bañera en el centro del escenario, una escenografía ideada por la directora y realizada por los talleres de la Comédie-Française.

Tras su estreno en el teatro L’Athénée, la obra ya tiene prevista gira por distintas ciudades francesas, así como por Suiza y Polonia, entre otros países, para volver después a París, esta vez a la sala Richelieu de la Comédie-Française, que se encuentra este verano en pleno proceso de restauración.

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