La muerte este martes del jugador del CD Tenerife, Jesús de Miguel, provocó la apertura de una investigación de oficio de la plaza 2 de la sección de instrucción del Tribunal de instancia de Santa Cruz de Tenerife, que es el que se encontraba de guardia cuando se produjo el encontronazo entre el delantero madrileño y el portero del F. C. Andorra, Jesús Owono. De acuerdo con esa investigación, el juzgado ha recibido este miércoles el informe preliminar de autopsia practicada al jugador, cuyo contenido no ha trascendido al ser reservado por respeto a la intimidad del fallecido y de su familia, según ha explicado el portavoz del Tribunal Superior de Justicia de Canarias. El juez, además, ha autorizado que se proceda al traslado de los restos mortales del joven para su inhumación este jueves en la localidad de Navahermosa, en la provincia de Toledo. La plantilla del club, junto al cuerpo técnico y la directiva, tiene previsto asistir al sepelio.
El juzgado autoriza el traslado del cuerpo a la localidad toledana de Navahermosa, donde se celebrará su sepelio
La muerte este martes del jugador del CD Tenerife, Jesús de Miguel, provocó la apertura de una investigación de oficio de la plaza 2 de la sección de instrucción del Tribunal de instancia de Santa Cruz de Tenerife, que es el que se encontraba de guardia cuando se produjo el encontronazo entre el delantero madrileño y el portero del F. C. Andorra, Jesús Owono. De acuerdo con esa investigación, el juzgado ha recibido este miércoles el informe preliminar de autopsia practicada al jugador, cuyo contenido no ha trascendido al ser reservado por respeto a la intimidad del fallecido y de su familia, según ha explicado el portavoz del Tribunal Superior de Justicia de Canarias. El juez, además, ha autorizado que se proceda al traslado de los restos mortales del joven para su inhumación en la localidad de Navahermosa, en la provincia de Toledo. La plantilla del club, junto al cuerpo técnico y la directiva, tiene previsto asistir al sepelio.
Mientrastanto, la Policía investiga si las asistencias sanitarias cumplieron los protocolos y si se respetaron los tiempos.
Una de las líneas de investigación en estos momentos se centra en la asistencia sanitaria que recibió el jugador. Según fuentes policiales, LaLiga tiene un protocolo de seguridad para los incidentes sanitarios que se puedan producir durante los partidos. En estos momentos, el Grupo de Homicidios del Cuerpo Nacional de Policía está investigando, precisamente, si se cumplió ese protocolo y si se respetaron sus tiempos. Las mismas fuentes explican que, en este proceso, el coordinador de seguridad y el club tienen que enviar sus actas a LaLiga, que revisará la actuación. Además, la Policía Nacional enviará sus diligencias al juzgado, y será el juez quien determinará si se cumplió según lo establecido.
Las labores sanitarias a pie de campo corren a cargo de la Cruz Roja. Los portavoces de esta organización han declinado, por el momento, ofrecer explicaciones. Las pesquisas policiales, explican las fuentes, se centran ahora en saber qué medios había en el campo y en la ambulancia, cuándo se decidió el traslado y qué se le hizo al jugador en cada momento. Los investigadores buscan conocer si el jugador recibió oxígeno mientras estaba en el césped. Para ello, se suele emplear una cánula de Guedel, un dispositivo que desplaza la lengua para evitar que tape la circulación de aire. También se persigue conocer el procedimiento por el que le proporcionaron oxígeno.
Otra duda reside en por qué la ambulancia no entró en el terreno de juego para evacuar a De Miguel. El jugador estuvo algo más de seis minutos en el césped antes de que lo subieran a una tabla espinal, para, posteriormente, ser desalojado al trote por técnicos y jugadores hasta la ambulancia, que esperaba en un acceso del estadio. Fuentes policiales citadas por el diario El Día han señalado, por su parte, “algunas discrepancias recogidas en informes o presuntas imprecisiones en relación con otros elementos de prueba unidos a la causa”, como pueden ser imágenes grabadas y difundidas en redes sociales o medios de comunicación sobre la emergencia que sucedía en medio del campo de fútbol.
El juez también deberá decidir si resulta punible penalmente la actuación del guardameta Jesús Owono. La Fiscalía de la Audiencia Provincial valoraba ayer iniciar diligencias preliminares para valorar si “hay responsabilidad penal que exceda del régimen sancionador en el ámbito deportivo”. El fiscal jefe de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, José Luis Sánchez-Jáuregui, con todo, consideró el mismo martes “difícil que el caso desemboque en un proceso penal” al tratarse “de un lance del juego recogido en el acta arbitral”.
Los expertos consultados han puesto sobre la mesa a este respecto la llamada teoría del riesgo asumido, que el Tribunal Supremo aplica a los deportes de contacto. Así, quien practica uno acepta de forma tácita un cierto nivel de riesgo, y el derecho penal solo interviene cuando se supera ese límite. Así, fuera de un campo de fútbol, una patada que rompe una pierna supone un delito de lesiones, ejemplifican las fuentes consultadas. Pero en un campo de fútbol, el derecho penal no entra, y se queda en la sanción deportiva. La clave reside en saber si Owono rebasó ese límite, y ese exceso debe valorarse por la acción en sí misma, no por el trágico —y excepcional— resultado.
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