Justo 24 horas antes de pulsar el botón de emitir, en la redacción ya en marcha de La Séptima todavía olía a pintura, algunos ordenadores estaban en cajas y los operarios colocaban los últimos neones. El nuevo canal “neogeneralista”, como lo ha definido su consejero delegado, José Miguel Contreras, en la presentación de este miércoles, se lanzará este jueves con 11 horas de directo informativo, ocho presentadores principales (todos dirigirán sus espacios), 20 millones de inversión y el objetivo de alcanzar el 1,8% de la audiencia en los primeros dos meses, según su plan de negocio. Algo que, según estos cálculos, debería crecer al 2,5% en 2027 y luego al 3% para alcanzar “la rentabilidad”, explicaba Contreras: “Yo en eso soy conservador, quizás en lo único, y quiero que el negocio funcione”, apuntaba.
El nuevo canal de TDT con Javier Ruiz como director editorial, y que busca igualarse en éxito a La Sexta y Cuatro, se lanza este jueves con 11 horas de directo al día en una semana en la que entrevistarán a dos ministros
Justo 24 horas antes de pulsar el botón de emitir, en la redacción ya en marcha de La Séptima todavía olía a pintura, algunos ordenadores estaban en cajas y los operarios colocaban los últimos neones. El nuevo canal “neogeneralista”, como lo ha definido su consejero delegado, José Miguel Contreras, en la presentación de este miércoles, se lanzará este jueves con 11 horas de directo informativo, ocho presentadores principales (todos dirigirán sus espacios), 20 millones de inversión y el objetivo de alcanzar el 1,8% de la audiencia en los primeros dos meses, según su plan de negocio. Algo que, según estos cálculos, debería crecer al 2,5% en 2027 y luego al 3% para alcanzar “la rentabilidad”, explicaba Contreras: “Yo en eso soy conservador, quizás en lo único, y quiero que el negocio funcione”, apuntaba.
La Séptima nace en un polígono en San Sebastián de los Reyes, justo frente a Atresmedia (“es una osadía nacer frente a dos empresas brutales”, decía Contreras sobre aquella y Mediaset), con unos 300 trabajadores (110 periodistas, 50 colaboradores, 100 técnicos…), y un solo plató. Porque, aunque haya varios programas maratonianos, los equipos se irán cambiando el mismo espacio de 12 de la mañana (se ha decidido no lanzarse a las horas de menor inversión comercial y audiencia por economía, pero prometen tener ideas para el futuro) a una de la madrugada.

Hay una mesa para el debate, pantallones para la explicación y una redacción abordando los últimos ajustes, y cada programa, aunque tenga contenido propio, tendrá que volar la escaleta si hay que dar una noticia. Eso ya se ha ido practicando en la semana de rodaje de pilotos. Después de la teletienda y la repetición del día anterior, iniciará la jornada El pulso de Verónica Sanz, que pasará la mesa a las 14.50 a Sarah Santaolalla con En línea. Todas las caras se cruzarán en El relevo, un espacio de 10 minutos en el que charlarán del día y sobre sus sensaciones. “Repasaremos también qué dicen otros medios, y cómo abordan la información las radios y teles”, explicaba la hasta ahora tertuliana de RTVE, algo constante en toda la parrilla.
Las entrevistas serán otro de los contenidos recurrentes, y el cantante Víctor Manuel, por ejemplo, se asomará a las cinco de la tarde a Sobre la mesa, con Rocío Delgado, un espacio que, además del análisis político, incluirá salud, nutrición, bienestar, tendencias y cultura, si bien reconocía en una charla posterior que al haber coincidido con la campaña electoral, habrá menos espacio para la diferenciación planteada. “Hacer periodismo es revolucionario y progresista”, decían en el plató incidiendo mucho en el cambio de ciclo de esta noche en EE UU. A las 19.00 será Noor Ben Yessef quien tome el relevo con La diana: “Estaremos a los temas que no sean tan urgentes, como por ejemplo la primera indígena que llega al Senado de EE UU. Un estilo más sosegado”.

“El primer programa es lo urgente, después lo viral, lo social y lo humano, y yo hago lo analítico”. Así presentaba Javier Ruiz, director editorial del canal, su apuesta al saltar al prime time con La última hora, de 21.00 a 01.00 de domingo a viernes: “Empezamos como podemos, pero venimos a importar. Aquí tienen que tener cabida todos los espectadores”, incidía Ruiz en su carta de intenciones, donde ha asegurado que pretenden “cambiar la campaña” con un sondeo electoral diario encargado a SW demoscopia, donde prometen mostrar un panorama “muy distinto al que da la prensa conservadora”. Cada noche verán cómo afectan las noticias del día al muestreo: “Es la manera de que hasta a quien no le guste se obligue a vernos”, decía el periodista recordando que el PP ha dicho que no a todas sus propuestas. De momento, en su estreno estará el ministro de Economía y (desde la salida de Óscar Puente) de Fomento y Transportes, Carlos Cuerpo.
A ese ministro, seguirá, en El fin de semana de Luján Argüelles, Óscar López, responsable de la cartera de Transformación Digital. “No queremos vivir en márgenes y trincheras, sino escuchar a todos y ver lo que piensa el otro”, planteaba la comunicadora llegada de Mediaset. Ella dará el relevo a la parte más jovial de sábados y domingos, de la mano de La comedia nacional, que Héctor de Miguel ha presentado como “el bar del canal”. Tres horas de directo con Ignatius Farray, Marian Maturana o Marina Lobo. Fuera de control, con Alba Carrillo (ausente en la presentación por una urgencia médica familiar) y Marta Márquez, por su parte, repasarán la actualidad y también la crónica social y las revistas. El sábado se cerrará con La séptima pantalla, adaptación de La clave con película y un coloquio que comenzará con Truth, sobre la desinformación.
Bajo este planteamiento de ser una televisión siempre activa de acompañamiento, Contreras ha planteado incluso como objetivo “igualar a Cuatro y a La Sexta”, anunciando que se van a comparar con ellos en el análisis interno de audiencias: “La evolución de ambos canales ha sido abandonar otros géneros para centrarse en la actualidad. Y de aquí a un año harán exactamente lo mismo que nosotros”, ha previsto. También esperan alcanzar desde el principio el máximo de ocupación publicitaria, aunque con cortes más breves, “a la americana”.
En octubre, Cuatro, en plena escalada, marcó un 7,5% de cuota de pantalla, y La Sexta, un 5,5%. El canal de TDT con más audiencia, FDF, sumó un 2% y la cadena cuya sintonía heredan, Atreseries, un 1,7%, objetivo que se ha puesto esta andadura, una rara avis en una TDT llena de series y programas enlatados. Las pocas excepciones son El chiringuito en Energy (canal con un 1,6% del público), El sótano en Ten (en total un 0,9%) o el informativo Canal 24 Horas, referencia más cercana a este que marcó en un octubre muy noticioso un 1,5%. La Séptima, sin embargo, se presenta con una ambición con la promesa de más platós, un estudio para los videopodcasts y producción de contenido para plataformas. De momento, toca acabar de pintar y que se encienda el piloto rojo.
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